El reto de la Transformación Digital: principales beneficios según los expertos


La mayoría de las empresas ha puesto el foco en la Transformación Digital para obtener beneficios a largo plazo. Los avances tecnológicos han llegado para quedarse y para impulsar el tejido empresarial de cara al futuro. Hay un enorme camino por recorrer en este espectro.

Los expertos coinciden en que la apuesta por la digitalización va a mantenerse durante los próximos años. Solo estamos ante el comienzo de una amplia revolución que no ha hecho, sino comenzar.

Cómo ha de cimentarse la Transformación Digital

Este proceso no debe empezar desde una visión actual de la empresa, sino de una profunda y estructural reflexión sobre la organización que queremos ser. Así al menos lo consideran los expertos.

En mi opinión, las empresas han de pensar en los objetivos a conseguir, abordando los proyectos desde una perspectiva más amplia y no solo tratando áreas como procesos, personas o el propio modelo de negocio, de manera independiente”, concreta Cristina Lera, Marketing Solutions Director de IPG Mediabrands.

De ahí a que se deba reflexionar sobre cuatro temas, principalmente:

  • Experiencia
  • Tecnología
  • Espacio
  • Negocio

La experiencia engloba no sólo la de los clientes, sino también la de los propios trabajadores de la marca. “Debemos pensar cómo queremos transformar los procesos, la organización, los perfiles e incluso la comunicación interdepartamental, y cómo deseamos que sea la experiencia de nuestros clientes”, apunta Lera.

El ejemplo más claro dentro de esta visión es cómo actualmente se pueden realizar numerosos trámites públicos de forma telemática o cómo es posible abrir una cuenta bancaria en tan sólo unos minutos y desde el móvil.

La tecnología avanza tan rápido que es fundamental contar con stacks tecnológicos flexibles que nos permitan plantear no sólo cambios ágiles, sino integraciones casi nativas entre las herramientas. Aquí la Transformación Digital juega un As.

La escalabilidad también es un factor crítico a tener en cuenta. La rapidez, tanto de operaciones, como de procesamiento, es una ventaja competitiva cada vez más importante”, dice Lera. Además, escuchar las tendencias tecnológicas se vuelve vital para adelantarnos a lo que está por llegar.

Lera expone que el espacio es el dónde y el cuándo de las relaciones con nuestros usuarios. “Desde un punto de vista de medios es obvio que la TV conectada, el exterior digitalizado o la propia publicidad personalizada en digital son ejemplos de cómo se han transformado digitalmente ciertos negocios”, argumenta.

Muchas marcas incluso se enfrentan al reto de ir un paso más allá en la Transformación Digital y crean nuevos espacios donde relacionarse con los consumidores.

El negocio que, a pesar de tratarse del área más obvia, queda en muchas ocasiones relegado a un segundo plano por tratarse quizás de la más compleja. Sin embargo, es la que puede llegar a generar más alegrías si se afronta con creatividad e innovación en cuanto a digitalización.

Para un cliente del sector retail, la Transformación Digital obvia es vender a través de un Marketplace o un eCommerce. Sin embargo, ¿y si pensamos en nuevos modelos de negocio?

Un ejemplo muy claro para sería Google. Su negocio era la publicidad en el buscador, cosa para la que necesitaba una capacidad de almacenamiento y procesamiento de información inigualable.

Eso suponía una gran debilidad, por la capacidad de computación que era necesaria. Sin embargo, Google consciente de esto, fue capaz de generar una nueva línea de negocio ofreciéndole su propia tecnología cloud a otras empresas”, comenta Lera.

Es decir, ha conseguido transformar una debilidad en una fortaleza, convirtiéndose en uno de los principales proveedores de estos servicios para miles de empresas.

Pasos que seguir para implementar la Transformación Digital

¿Y qué pasos debe seguir una empresa para implementar este cambio? El proceso se puede definir como el realineamiento de tecnología, modelos de negocio y procesos, dirigido a entregar mayor valor a clientes y empleados para competir en la economía digital.

Para abordar la Transformación Digital, lo normal es atravesar distintas fases, según explica Antonio Serrano, experto en liderazgo, innovación y Transformación Digital, y CEO de Spacetechies.

  • Inmovilismo: en esta primera fase las empresas piensan que la digitalización vendrá sola. “Se manifiesta en la aversión al riesgo y la limitación del emprendimiento interno que permita ese cambio”, analiza Serrano.
  • Activación: en este paso los agentes del cambio de la empresa ven oportunidades y lideran experimentos en su área, a veces de manera aislada, sin tener realmente un apoyo oficial. “Aun así, prueban arriesgándose a equivocarse, pero amplían las fronteras y abren camino hacia la Transformación Digital”, matiza Serrano.
  • Formalización: la experimentación pasa a un nivel formal dentro de la empresa y surge la urgencia de cambiar la experiencia de cliente.
  • Estrategia: aquí se cuenta con el apoyo del comité de dirección y el proceso se torna prioridad para la empresa, estableciéndose objetivos a corto y largo plazo, al servicio de los cuales se orientan tecnología, inversiones y procesos.
  • ADN: se imprime la esencia y alma del negocio. “Así, se forma un equipo multidisciplinar que lleva la Transformación Digital más allá de la experiencia de cliente, afectando todas las áreas de la empresa”, aborda Serrano.
  • Cultura de innovación. “En esta fase lo digital ya no es una fase, sino la forma en que la empresa compite”, resalta el experto.

Claras ventajas de digitalizar una empresa

Para empezar, y más que ventajas de la Transformación Digital, todas las empresas deberían digitalizarse si quieren mantenerse competitivas. Una vez llegados a este punto, tienen la base para poder desarrollar su actividad y ser las mejores en su campo, y esto no depende de la tecnología, sino de las personas.

La primera y más clara ventaja de la digitalización de una empresa es su propia supervivencia. “Todos hemos visto cómo han desaparecido grandes gigantes como Blockbuster, empresas que no supieron encontrar su hueco en un mundo cada vez más digitalizado”, ejemplifica Lera.

Además de este tema vital, como puede llegar a ser la propia supervivencia, la digitalización de un negocio implica la probable automatización de ciertas actividades, lo cual hace que se gane en eficiencia y se mejoren los procesos.

No podemos olvidarnos tampoco de la escalabilidad, es decir, la habilidad para reaccionar y transformarnos sin perder calidad y crecimiento, y haciéndolo de forma equilibrada.

Asimismo, supone un punto a favor claro a la hora de trabajar entre departamentos de trabajadores llenos de talento, que son atraídos por una cultura digital de la empresa, algo que también ayuda a realizar un trabajo muy eficaz, rompiendo silos entre departamentos”, aborda Lera.

Para Serrano, los puntos positivos de que una empresa decida seguir un proceso de Transformación Digital son múltiples, pero se podrían resumir en los siguientes catalizadores:

  • Redefinir la visión de la compañía.
  • Mejorar la experiencia de cliente.
  • Reforzar la reputación de la empresa.
  • Crear nuevas ventajas competitivas.
  • Mejorar el trabajo en equipo y la colaboración interna.
  • Descentralizar el trabajo.
  • Aumentar la movilidad del equipo.
  • Facilitar la conciliación familiar de los empleados.

Obstáculos en el camino

Como suele decirse, no es oro todo lo que reluce. La Transformación Digital arrastra algunos retos que hay que tener presente desde el punto de vista de la empresa. Los cambios de la sociedad y la economía generan una incertidumbre y una inseguridad a la que hay que hacer frente.

En muchos casos aún tenemos cierta resistencia al cambio (especialmente tras la pandemia) más que nunca, tenemos que aprender a acoger a la incertidumbre como compañera de viaje, ya que los momentos que se avecinan son difíciles de prever.

Es decir, en general los cambios asustan y hay que tener un buen equipo que sepa ir transformando las empresas y haciéndolas cada vez más digitales.

Esto no es cosa de un día. Es el fruto de un trabajo constante de los profesionales, aunque siempre resulta difícil hacer las cosas de una forma distinta cuando siempre las has hecho de la misma manera.

Desde IPG Mediabrands estamos muy comprometidos con la trasformación digital, en gran parte porque la actualidad del día a día nos hace ser más exigentes con nuestro trabajo, ya que queremos y debemos ofrecerles a nuestros clientes certidumbres en tiempos de inquietud”, cuenta Lera en este sentido.

Por tanto, desde el punto de vista de Serrano, el principal obstáculo que vamos a encontrar es la de la resistencia al cambio: “Esto lo ha explicado muy bien la neurociencia, puesto que vivimos en la era de la innovación que nos invita a cambios acelerados en nuestra forma de actuar”.

Nuestro cerebro, que tiene como principal función protegernos del dolor, se ve retado constantemente en crear nuevas conexiones neuronales para adaptarse a los cambios del entorno”, dice.

Ese reto le obliga a consumir mucha energía, con el consecuente esfuerzo. Es algo a lo que se resiste. “Lo que ocurre es que hoy en día la revolución digital no es opcional, o cambias o te cambian”, asegura el experto.

Otro desafío sería la creencia popular que digitalizar es tan solo añadir tecnología. Esto produce muchísima frustración y tiempo perdido. En este proceso aparte de tener unos objetivos muy claros, también se necesita un plan realista y los recursos necesarios.

El teletrabajo, una de las grandes referencias

Entre las disrupciones del 2020 en el ámbito de la Transformación Digital, el trabajo remoto se consolidó como uno de los grandes protagonistas de la transición a la nueva normalidad, hasta tal punto que se ganó su propio eslogan: “Work is where the wifi is” (“Trabajo es donde hay wifi”).

Según un informe de World Economic Forum, entre 35 y 40% de los empleados de las economías desarrolladas reportaron que trabajaron desde sus casas en 2020 y se estima que más del 20% de la fuerza laboral a nivel global podrá seguir trabajando desde sus casas entre tres y cinco días por semana con la misma eficacia que en la oficina.

El teletrabajo reduce los costes de producción, ahorra costes al evitar tener grandes instalaciones físicas y reduce significativamente el impacto ambiental, ayudando a redireccionar los recursos a otras áreas de la compañía”, comenta Silvina Moschini, cofundadora y presidente de TransparentBusiness.

Además, ayuda a los empleados a ahorrar tiempo y dinero en transporte. Permite acceder al talento a distancia y mantiene los niveles de productividad con horarios flexibles. Potencia la concentración, acaba con el eje trabajo-familia.

En la práctica, el trabajo remoto permite almacenar la información en la nube para que todos los miembros de un equipo estén alineados y puedan supervisar la ejecución de los procesos con transparencia y eficiencia”, ahonda la experta.

Los beneficios son múltiples porque a través de la digitalización y del trabajo remoto las compañías pueden expandir sus contrataciones fuera de un espacio físico o fronteras determinadas, ayudando así a elegir a las personas por su talento y desempeño y no simplemente por su ubicación geográfica”, agrega Moschini.

El gran reto de la Transformación Digital consiste en romper con los paradigmas actuales para que todas las actividades empresariales sean sinónimo de una mejora de los procesos que ayudan a que la productividad sea mucho más amplia.