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Las startups con el objetivo de mejorar el planeta

10 min

Una muestra de que es posible ofrecer productos y servicios rentables que ayuden a mejorar la sociedad y a preservar el medio ambiente.


Los procesos productivos de las empresas, así como sus consecuencias, influyen de forma directa sobre nuestros hábitos de consumo, nuestros valores, nuestra sociedad y nuestro planeta. Está en ellos la posibilidad de cambiar el mundo y hacerlo un lugar mejor. También tienen el poder de decidir cómo y qué vamos a comprar, por lo que su responsabilidad al respecto es un factor clave.

Teniendo esto en cuenta, existen emprendedores que son conscientes de este poder de influencia y han querido convertir su actividad comercial en una herramienta para mejorar la sociedad. Hoy en día son startups que se encuentran en pleno proceso de crecimiento, pero en un futuro podrían ser la causa de un cambio global en el que la sostenibilidad y la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) sean un pilar fundamental.

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Hemper: Made in Nepal

Observando su PIB anual, Nepal es uno de los países más pobres del continente asiático. Un dato que evidencia la falta de recursos del Estado y la necesidad de recibir incentivos desde el extranjero para promover su actividad comercial.

Este es un hecho que un grupo de universitarios tuvieron en cuenta a la hora de fundar Hemper, una firma española de moda sostenible que produce complementos textiles con cáñamo nepalí. El proyecto no solo ha logado reducir el impacto medioambiental al producir dichos complementos, también ha ayudado a implantar ingresos estables en las zonas con menos recursos del país.

Todo el proceso de producción se hace en Nepal y el primer paso es obtener la materia prima: el cáñamo. Para conseguirla, han tenido claro un punto de partida: contar con las familias autóctonas de las montañas del oeste del país. Estas son las encargadas de cultivar y recolectar esta planta que posteriormente se convertirá en la fibra de sus productos.

Una vez los nepaleses han obtenido el cáñamo, continúan con el siguiente proceso: la obtención del hilo. Para poder extraerlo deben reblandecer las fibras hirviendo el cáñamo. Una vez lo han adquirido, lo envían a Budhanilkantha, un municipio situado en el distrito de Katmandú -capital y ciudad más grande de Nepal-.

Aquí es donde entra en juego el siguiente proceso de producción: lavar el hilo y prepararlo para la confección. En este caso, son las mujeres de la localidad las encargadas de hacerlo para, más tarde, mezclar la hilanza y conformar las telas finales. Y, finalmente, su confección queda en manos de los sastres de la localidad.

Todo el proceso de fabricación se realiza en Nepal y de la mano de sus ciudadanos. Una decisión que ha logrado cumplir con los objetivos marcados por la compañía desde su nacimiento: contribuir al desarrollo económico y sostenible del país.

La implementación de sueldos dignos y su certificado Fair Trade -otorgado a los proveedores que cumplen con los requisitos del comercio internacional- son sus dos claves principales para comprobar que se están logrando los objetivos.

La startup ha conseguido ganar la final nacional de los “Global Student Entrepreneur Awards 2018”. Una muestra de que es posible contribuir a hacer del mundo un lugar mejor vendiendo productos de alta calidad.

L’Estoc

Hoy en día, existen en la comunidad autónoma de Cataluña alrededor de 378.000 personas con capacidades intelectuales limitadas. De ellas, aproximadamente el 55% ya se encuentra en edad de trabajar, pero solo 78.000 forman parte de la población activa.

Desde la cooperativa L’Esctoc lanzan este dato para mostrar la escasa oferta de trabajo dirigida a este sector. Una realidad que Jordi y Roger luchan por cambiar.

La historia de estos hermanos ha sido difundida por el proyecto Pienso, Luego Actúo de Yoigo y su actividad comercial está basada en la economía circular. Se encargan de diseñar y fabricar muebles con materiales desechados -persianas, puertas, cunas, etc.-. para dar una segunda oportunidad a objetos olvidados convirtiéndolos en muebles de diseño. Todo ello gracias al talento y a la creatividad de personas con capacidades mentales limitadas.

Esta iniciativa tiene como objetivo incentivar la economía sostenible. Una forma de actuar que, desde la cooperativa, apoyan a través de dos puntos de vista: el ambiental -reutilización de desechos-, y el social -promover el empleo en este colectivo-.

Su implicación en el trabajo final es integral. Contribuyen a la producción de los muebles desde su inicio hasta el final. Y, atendiendo a la experiencia de los fundadores, estos aseguran que este tipo de actividad ayuda a promover la creatividad de los trabajadores y a dar visibilidad a todas sus capacidades y aptitudes. Una manera de contribuir a la normalización de su realidad.

Tal ha sido su éxito que han logrado vender sus muebles a oficinas, restaurantes y comercios marcando cada mueble con un número y un diseño propios.

Ilusión +

Según la Sociedad Española de Neurología (SEN), cada año 900 personas en España son afectadas por el ELA. Es la enfermedad neurodegenerativa más frecuente, alcanzando en 2018 a 3.000 personas. Desde SEN destacan la necesidad de obtener más recursos para mejorar las investigaciones relacionadas con su tratamiento.

Su coste sociosanitario gira en torno a los 50.000 € anuales por paciente. Datos que hacen evidente la necesidad de financiación que viven ahora mismo todas las personas que, de alguna forma u otra, están relacionadas con esta enfermedad.

A Pau le diagnosticaron esta enfermedad y su reacción fue más que inspiradora. Junto a Gina, su mujer, decidió luchar y no solo por él, sino por todas las personas que padecen ELA: fundó Ilusión +.

El objetivo de esta empresa es producir y vender un vino de calidad para ayudar a todo el colectivo social afectado por esta enfermedad. Invertir en su investigación y recaudar fondos tanto para proyectos sociales como para ayudar a los familiares de los pacientes son algunas de sus acciones y propósitos.

Auara

Una historia conmovedora que también forma parte del proyecto Pienso, Luego Actúo. El origen y los motivos que movieron a Antonio a fundar Auara son una muestra del lado más humano de las personas.

La concepción de esta marca tiene su origen en los voluntariados que hizo su fundador mientras estudiaba un Grado en Arquitectura. Durante uno de ellos, estando en una región de Etiopía -una de las zonas más calurosas de la tierra con más de 50ºC- mientras construía un quirófano, fue consciente de la principal pobreza material que vivía el país: la falta de agua.

Una situación que más allá de ocasionar infertilidad en las tierras, hace que tanto mujeres como niños renuncien a obtener una formación. Se ven obligados a desplazarse diariamente durante horas hasta obtener agua potable de los pozos. Esta inaccesibilidad provoca serios problemas sanitarios debidos a la falta de higiene y desnutrición.

Todo ello desencadenó en que Antonio llegara a la siguiente conclusión: “Si somos capaces de trabajar desde el punto de vista del agua, podemos tener un impacto muy grande en la vida de muchas personas”. Y así lo hizo. Tras su vuelta a España decidió montar junto a un amigo Auara, la empresa social que, mediante la venta de botellas de agua en nuestro país, consigue proporcionar agua en otras partes del mundo.

Desde su fundación en el año 2015 ha logrado cerrar 37 proyectos en 15 países ayudando a más de 24.000 personas. Desde la startup son respetuosos con el medio ambiente: sus botellas están fabricadas con material totalmente reciclado y con base cuadrada para optimizar espacios, tal y como apunta su fundador.

Sheedo

Esta startup es el producto de un sueño común entre cuatro emprendedores: fundar una empresa que respete el medio ambiente. Un proyecto que comenzó mientras estudiaban el Grado en Liderazgo, Emprendimiento e Innovación y que ha logrado marcar la diferencia en la industria papelera.

Sus productos están fabricados con papel producido de forma responsable con el medio ambiente. Sustituyen la celulosa por el algodón residual, las máquinas por las personas y no hacen uso de químicos. Además, los papeles que producen aguardan una sorpresa: semillas.

Tal y como indican desde la startup: “No más papel de usar y tirar, sino de usar y plantar”. Una idea diferenciadora que es el resultado de una cuidadosa elección entre sus proveedores: los papeleros y el impresor.

Para fabricar el propio papel, cuentan con el único molino de las comarcas de Girona capaz de producirlo: El Molí de la Farga. Un método que logra producir el papel sin celulosa y con las semillas, dando como resultado final una variedad de formatos como son sus sobres, tarjetas de felicitación y bolsas.

Encontrar a un impresor que pudiera aplicar la tinta sobre el material sin perjudicar la germinabilidad de las semillas no les resultó del todo sencillo. A pesar de ello, lograron encontrar a Raúl quien se encarga actualmente de editar todo lo que se produce desde Sheedo.

Un proyecto que gracias a sus objetivos de sostenibilidad medioambiental ha logrado obtener el Premio a la Pyme Socialmente Responsable otorgado por la revista Emprendedores.

Slow Fashion Next

Otro proyecto de éxito contado desde Pienso, Luego Actúo que muestra una visión realista del sector de la moda. Gema, su fundadora, siempre ha sido una aficionada a la confección y del diseño. Por lo que, siguiendo su hobby, estudió moda e hizo sus prácticas en París.

A lo largo de su experiencia en la capital francesa, se dio cuenta de que los Institutos de Tendencias eran un modelo de negocio afianzado en el país. Una forma de trabajar que quiso probar.

Siendo consciente del proceso, Gema comenzó a diseñar sus colecciones y a negociar posteriormente con sus diferentes proveedores. Para hacerlo de forma efectiva, empezó a viajar directamente al país donde se encontraban los mismos. Algo que la hizo observar el alto nivel de contaminación ocasionado por la producción de textiles.

Según el banco mundial, la industria textil es la responsable del 20% de los vertidos tóxicos que van a parar a los ríos y mares de nuestro planeta. Un dato que, junto al desgaste de 2.700 litros de agua que requiere la fabricación de una camiseta -lo que consume una persona en tres años- evidencia la sobreexplotación del recurso.

Las condiciones y salarios de los trabajadores de estos países, hizo que Gema reflexionara sobre el sector de la moda. Un razonamiento que la llevó a la siguiente conclusión: “El planeta es finito. Entonces, tendremos que crear cosas que estén dentro de los límites del planeta”.

Con esta reflexión decidió crear Slow Fashion Next, un centro de formación dirigidos a profesionales del sector de la moda. Su objetivo es abatir el modelo Fast Fashion -modelo predominante del siglo XX basado en una economía de crecimiento infinito-.

Desde Slow Fashion Next, buscan concienciar a los profesionales de esta industria sobre lo necesario que es producir de forma sostenible. Tal y como indica Gema: “La moda es una expresión cultural y social y tiene que representar lo que somos como cultura y sociedad”.

Nantic Ecosaneamiento

Una startup que viene de la mano de Libertad Gómez, una joven emprendedora que estudió Medio Ambiente y un Master en Abastecimiento de agua potable y saneamiento en el contexto de la cooperación internacional.

Su formación le ayudó a concienciarse sobre el derroche de los recursos y la contaminación producida por los sistemas convencionales de saneamiento, los WCs químicos. Estos sistemas, infectan tanto el suelo, como el agua. Una situación que ocasiona que se tenga que depurar de nuevo esta segunda.

Teniendo esto en cuenta, decidió actuar y poner en marcha Nantic, un proyecto innovador que ofrece baños ecológicos fabricados artesanalmente en Extremadura. Su posicionamiento en el mercado supone una alternativa ecológica y sustentable al saneamiento convencional.

El funcionamiento de sus baños es respetuoso con el medio ambiente. No hacen uso del agua ni de ningún producto químico, logrando que su funcionamiento sea totalmente autónomo. En lugar de tirar de la cadena hay que cubrir con serrín los desechos del aseo -evitando la aparición de olores-. Todo ello se deriva a un depósito común que luego será retirado.

Este depósito es trasladado para ser sometido a tratamiento a una compostera para luego ser devuelto de nuevo a la tierra sin ningún componente contaminante. Una acción sostenible que invita a reflexionar frente a nuestros procesos de saneamiento actuales.

En este momento, la startup se ha convertido en la elección de diferentes festivales y eventos de nuestro país gracias a su oferta integral de servicios -transporte, instalación y gestión de residuos-.

Resulta inspirador ver cómo estos emprendedores decidieron dar un giro a su carrera profesional para lograr un objetivo: hacer del planeta un lugar mejor. Respetar el medio ambiente y ayudar a los estratos sociales más desfavorecidos puede resultar exitoso y estos casos lo demuestran.

Desde Yoigo Negocios apostamos por las iniciativas que quieren hacer del mundo un lugar mejor. Para ello ponemos a disposición de organizaciones y emprendedores las mejores tarifas de Fibra y Móvil especialmente pensadas para negocios. Entra en nuestra web y consulta la que mejor se adapta a ti.

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