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Saber cómo actuar ante un robo de credenciales puede marcar la diferencia entre un incidente controlado y una crisis de seguridad mayor.
El robo de credenciales es hoy uno de los vectores de ataque más utilizados por los ciberdelincuentes. No porque sea sofisticado, sino precisamente porque no lo es: en lugar de forzar los sistemas, los atacantes simplemente inician sesión con datos robados.
Según Google Cloud, una protección de credenciales deficiente facilita casi la mitad de las brechas de seguridad en la nube, mientras que IBM X-Force atribuye cerca de un tercio de los ciberataques globales al compromiso de cuentas. Si tu empresa maneja credenciales de acceso —y todas lo hacen—, este artículo te interesa.
Las credenciales de una empresa son los datos de acceso que permiten a empleados, sistemas y aplicaciones autenticarse: nombres de usuario, contraseñas, tokens de acceso, claves API o certificados digitales. Cuando un atacante consigue hacerse con ellas, obtiene acceso legítimo a los sistemas de la organización, lo que le permite moverse con libertad sin levantar alarmas evidentes.
El problema es que las credenciales comprometidas no siempre se detectan de inmediato. En muchos casos, el acceso indebido se prolonga durante semanas o meses antes de que la empresa identifique el incidente.
Conocer cómo operan los atacantes es el primer paso para defenderse. Estos son los métodos más habituales:
El phishing es un tipo de ataque de ingeniería social cuyo objetivo es que las víctimas revelen su información personal. Los ciberdelincuentes suelen suplantar la identidad de una empresa o persona conocida y generan una sensación de urgencia para que la víctima actúe sin reflexionar. El resultado habitual es que el empleado introduce sus credenciales en un portal de inicio de sesión falso sin saberlo.
Muchos usuarios reutilizan la misma contraseña para varias cuentas, lo que permite a los atacantes obtener acceso generalizado con mayor facilidad. Con listas de credenciales filtradas en brechas anteriores, los delincuentes prueban combinaciones de forma automatizada hasta encontrar una que funcione.
Las violaciones de datos públicas se producen cuando una empresa sufre un incidente de seguridad que expone los datos de empleados o clientes. Los ciberdelincuentes recopilan la mayor cantidad de información posible para utilizarla directamente o divulgarla en la dark web. Que la brecha ocurra en otra organización no protege a la tuya si los empleados usan las mismas credenciales en distintos servicios.
El software malicioso instalado en un dispositivo puede capturar las pulsaciones del teclado o interceptar credenciales almacenadas en el navegador. Este tipo de ataque suele llegar a través de archivos adjuntos en correos electrónicos o descargas de fuentes no verificadas.
Mediante herramientas automatizadas, los atacantes prueban combinaciones de usuario y contraseña de forma masiva hasta acceder a una cuenta. Son relativamente fáciles de ejecutar en comparación con otros vectores más complejos, y tienen un bajo riesgo de detección cuando se utilizan credenciales válidas.
Si sospechas o confirmas que ha habido un compromiso de credenciales, actuar con rapidez y orden es fundamental. Estos son los pasos que debes seguir:
1. Contener el incidente de inmediato
Lo primero es limitar el daño. Bloquea o deshabilita las cuentas comprometidas, revoca los tokens de acceso activos y, si es necesario, desconecta temporalmente los sistemas afectados de la red. No esperes a tener el cuadro completo para actuar: cada minuto cuenta.
2. Identificar el alcance del compromiso
Analiza los registros de actividad para determinar qué cuentas se han visto afectadas, a qué sistemas accedieron y durante cuánto tiempo. Saber el alcance real del incidente es imprescindible para tomar decisiones informadas en los pasos siguientes.
3. Cambiar todas las credenciales afectadas
Una vez contenido el acceso no autorizado, restablece las contraseñas de todas las cuentas comprometidas y de aquellas que puedan estar en riesgo por proximidad. Asegúrate de que las nuevas credenciales sean únicas, robustas y no reutilizadas en ningún otro servicio.
4. Activar la autenticación multifactor
Si la MFA no estaba activada en las cuentas afectadas, este es el momento de implantarla. La autenticación multifactor requiere que los usuarios proporcionen un método de autenticación adicional más allá del usuario y la contraseña. Si un atacante consigue las credenciales, la MFA le exigirá verificar su identidad por otros medios, lo que dificulta enormemente el acceso no autorizado.
5. Notificar a las partes implicadas
Dependiendo del tipo de datos expuestos, puede ser obligatorio notificar el incidente a la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) en un plazo de 72 horas desde que se tiene conocimiento. También puede ser necesario informar a empleados, clientes o proveedores cuyos datos hayan podido verse afectados.
6. Analizar la causa raíz
Una vez estabilizada la situación, es fundamental entender cómo ocurrió. ¿Fue un ataque de phishing? ¿Una filtración en un tercero? ¿Una contraseña débil o reutilizada? Sin identificar el origen, el riesgo de que se repita el incidente permanece.
7. Reforzar las defensas y documentar el incidente
El último paso es convertir el incidente en aprendizaje. Actualiza los protocolos de seguridad, cierra las vulnerabilidades identificadas y documenta todo el proceso. Si quieres saber en qué estado real se encuentran tus defensas digitales, puedes empezar por una auditoría de ciberseguridad para tu web, que te dará una visión clara de los puntos críticos a reforzar.
La prevención es siempre más eficiente que la respuesta. Estas son las medidas que toda empresa debería tener en marcha:
Si quieres dar un paso más en la protección de tu negocio, los servicios de ciberseguridad de Yoigo Empresas están diseñados para ayudarte a proteger tus activos digitales con soluciones adaptadas al tamaño y las necesidades de tu empresa.
El robo de credenciales empresariales es una amenaza real y creciente, pero con protocolos claros y las herramientas adecuadas, sus consecuencias se pueden limitar considerablemente.
Actuar rápido ante un incidente y construir una cultura de seguridad sólida en el día a día son las dos palancas más efectivas que tiene cualquier empresa para protegerse.
Si quieres conocer más acerca de este y otros temas relevantes de ciberseguridad corporativa, en Yoigo Empresas estamos para ayudarte. Cualquier duda, visita nuestra web o llámanos al 900 822 500, estaremos encantados de ayudarte.