Startups e incubadoras: dando forma a tu proyecto empresarial


En la actualidad, las pequeñas y grandes empresas han adoptado un papel protagonista en el plano económico y social. Las oportunidades están ahí para quien sepa aprovecharlas. Y lo único que hace falta es tener una buena idea que guste a los consumidores.

¿Y qué ocurre con todo lo demás? Las incubadoras, aceleradoras y escuelas de negocio asesoran a los emprendedores para dar los pasos necesarios. Y así transformar esta idea en un plan de negocio real.

En la entrada de hoy vamos a ver el estado de las Startups en España. Hablaremos sobre el emprendimiento como mejor opción de futuro. Y conoceremos qué es el periodo de incubación.

Startups en España

Las Startups en nuestro país atraviesan un momento dulce. Con Madrid y Barcelona llevando la iniciativa y compitiendo de tú a tú con otras ciudades europeas como París, Londres y Berlín. Según un informe elaborado por Startup Ecosystem Overview, la capital de España ocupa la quinta posición en creación de Startups. Y le sigue la ciudad condal, con casi 1.200 proyectos funcionando en 2019.

Llama la atención el considerable incremento de la inversión, que en los casos de Letgo o Cabify han llegado a superar los 100 millones de euros. Capital que casi siempre procede del exterior. En cifras totales, se han invertido más de 1.300 millones en Startups españolas. Un 63% más que el año pasado. ¿A qué se debe este éxito?

En parte, al clima y la calidad de vida que hay en nuestro país, que permite espacios de trabajo muy confortables. Pero también por la posibilidad de encontrar nuevos talentos. En este sentido, el estudio que hemos mencionado anteriormente afirma que España es el tercer país europeo más demandado para la búsqueda de habilidades tecnológicas. Y el segundo en creación de espacios de coworking.

Emprendimiento como futuro

El comercio es tan antiguo como la propiedad humanidad. Pero aunque siempre hemos tenido ese espíritu emprendedor, en la actualidad las condiciones han cambiado. La crisis y el desarrollo de las nuevas tecnologías de la comunicación han marcado a toda una generación. Que ven el autoempleo no como una opción, sino como el único modo de trabajar.

Los jóvenes que han nacido hace 20 o 30 años están más preparados para este nuevo escenario. Son nativos digitales, en su mayoría autodidactas, y tienen una mentalidad basada en la inmediatez. Llevan a cabo proyectos rápidamente. Si funcionan lo venden. Y si no, lo descartan y empiezan con otro.

Las situaciones desfavorables surgidas a partir de 2008 han agudizado el ingenio de los jóvenes emprendedores. Que además prefieren la libertad de horario y la flexibilidad de trabajar por cuenta propia. Las grandes corporaciones, que hasta hace poco eran el destino preferido para ascender profesionalmente, se han vuelto menos atractivas.

Aun así, hay que tener en cuenta que la mayoría de las Startups que se lanzan fracasan en un periodo de dos años. Por lo que es necesario tener capacidad de reinvención y una mentalidad positiva. Toda la experiencia acumulada en tu anterior negocio te servirá para mejorar el siguiente. Y así hasta que consigas crear un producto o servicio que triunfe en el mercado.

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¿Qué es el periodo de incubación?

Fuera del entorno profesional, el concepto de incubar una Startup puede sonar bastante confuso. Sin embargo, las incubadoras de empresas son muy habituales en la actualidad. Se trata de organizaciones que asesoran a los emprendedores que están empezando. Para que así puedan abrirse paso en un sector masificado y muy competitivo.

Básicamente, tendrás que mostrar tu idea inicial y el modelo de negocio que pretendes desarrollar. A partir de estos datos, las incubadoras analizan el mercado, tus posibilidades reales y le van dando forma al proyecto. Apoyado casi siempre en las nuevas tecnologías. ¿El resultado? En un tiempo récord podrás disfrutar de una empresa viable.

El periodo de incubación no siempre es el mismo, ya que cada compañía utiliza sus propios métodos. Por norma general, incluye formación intensiva sobre el sector y las herramientas digitales. Así como un seguimiento constante y toda la ayuda necesaria en materia técnica o financiera.

Suele constar de varias fases. Primero se abre la convocatoria, se entregan las solicitudes y comienza el proceso de selección. Las Startups elegidas inician entonces su periodo de incubación, solucionando todos los problemas que surjan en este paso. Y finalmente, llega el día en que están listas para salir al mercado y recuperar la inversión.