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El verano suele traer más gastos de lo habitual, pero también más oportunidades para optimizar la contabilidad del negocio. Viajes profesionales, dietas, aire acondicionado, cursos formativos o campañas de marketing pueden disparar nuestro consumo.
La buena noticia es que muchos de estos pagos pueden deducirse, siempre que estén relacionados con tu actividad profesional y puedas demostrarlo ante Hacienda.
La clave está en separar los gastos laborales de los personales. Un viaje para visitar clientes puede ser deducible. Sin embargo, unas vacaciones en la playa, aunque respondas algún correo desde el hotel, no.
Lo más importante antes de incluir cualquier gasto en tu contabilidad es comprobar que cumple tres requisitos:
En primer lugar, este debe estar vinculado a nuestra actividad económica.
Debemos contar con una factura en la que quede justificado.
Finalmente, tiene que quedar anotado correctamente en los libros contables.
Los desplazamientos suelen aumentar en julio y agosto. Muchas empresas aprovechan estas fechas para acudir a eventos, visitar clientes o cerrar reuniones antes de sus vacaciones.
Si utilizas un vehículo destinado exclusivamente a tu actividad profesional, puedes deducirte gastos que destinaste al combustible, los peajes, el seguro, las reparaciones o el aparcamiento, siempre que dispongas de la factura correspondiente.
En el caso del IVA, la normativa permite deducir con carácter general el 50% a la hora de adquirir turismo. Sin embargo, si puedes demostrar un uso exclusivamente profesional (como ocurre con muchas furgonetas comerciales) la deducción puede llegar al 100%.
A diferencia de otros países, en España no existe una cantidad fija que puedas deducirte por cada kilómetro recorrido. Sin embargo, lo que sí puedes desgravar son los gastos reales derivados del uso profesional del vehículo, siempre que estén correctamente justificados.
Estas últimas son deducciones por desplazamiento o movilidad geográfica.
Las comidas de trabajo también pueden ser deducibles cuando responden a una necesidad profesional. Si el desplazamiento obliga a comer fuera o incluso a pasar la noche, podrás deducirte esos gastos, aunque hay unos límites diarios establecidos por la normativa. Eso sí, conviene conservar la factura, pagar mediante un medio electrónico y dejar constancia del motivo profesional de la reunión.
Pocas cosas trabajan tanto en verano como el aire acondicionado de una oficina, dando lugar en muchas ocasiones incluso a resfriados y dolores de cabeza. Pero ¿este gasto es deducible?
- Si desarrollas tu actividad en un local o despacho dedicado exclusivamente al negocio, tanto el consumo eléctrico como el resto de suministros (agua, climatización o internet) pueden deducirse al 100%.
- La situación cambia cuando trabajas desde casa. En ese caso, Hacienda solo permite deducir una parte de los suministros. El porcentaje depende de la superficie de la vivienda destinada a la actividad y de otros criterios establecidos para este tipo de gastos. Para poder contar con esta deducción, es importante que el espacio esté declarado como destinado a la actividad empresarial, no basta con utilizar una habitación de forma ocasional para trabajar.
Aunque muchos piensen en vacaciones, el verano también concentra congresos, cursos especializados y encuentros profesionales.
Si esa formación está relacionada con tu actividad y te ayuda a mejorar tus conocimientos o seguir desarrollando tu trabajo, tanto la matrícula como los gastos de desplazamiento y alojamiento pueden ser deducibles.
No ocurre lo mismo con los estudios que no guardan ninguna relación con la actividad económica. En ese caso Hacienda podría rechazar la deducción aunque cuentes con una factura que justifique el gasto.
Si decides lanzar una campaña publicitaria, promocionar anuncios en redes sociales, o renovar la imagen de tu negocio durante el verano contratando una agencia, esos gastos también forman parte de la actividad empresarial y, por tanto, pueden ser deducibles.
Lo importante es poder demostrar que la inversión tiene una vinculación profesional con nuestro negocio y presentar la factura que lo justifique.
A la hora de justificar nuestros pagos ante Hacienda, guardar el ticket no suele ser suficiente.
Para evitar problemas frente a una posible inspección, lo mejor es conservar la factura completa, utilizar medios de pago que permitan acreditar la operación y registrar cada gasto en nuestra contabilidad.
En caso de comidas, viajes o reuniones, también ayuda conservar documentación adicional, como correos electrónicos, reservas, programas de congresos o cualquier otro documento, ya que debemos justificar el motivo del pago.
Sí, siempre que se deba a una reunión profesional, se encuentre dentro de los límites establecidos y puedas justificarla correctamente.
Sí, entran en la categoría de gastos de propaganda y publicidad. Al llevar el nombre o logotipo de tu marca con el fin de promocionar tu actividad de cara a la campaña estacional, te puedes deducir el 100% del coste de su fabricación.
Solo la parte vinculada directamente con la actividad profesional. Los gastos personales o de ocio no son deducibles..
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