El síndrome del trabajador quemado es un problema que afecta física, psíquica y emocionalmente en los empleados pero que repercute negativamente en las empresas. Por eso, no es un tema de cada individuo sino una circunstancia que hay que solucionar con la implicación del departamento de recursos humanos de la compañía. Descubre qué es el burnout, cómo evitarlo y de qué manera se puede resolver.
El burnout o síndrome del trabajador quemado es un trastorno psicológico que afecta a muchos trabajadores debido al estrés crónico que soportan en su entorno profesional y que ha sido reconocido por la Organización Mundial de la Salud como una enfermedad laboral.
Aunque nos parezca una patología nueva ligada a las características del empleo en la actualidad y a que es ahora cuando la OMS le ha dado mayor relevancia, se estudia desde hace décadas.
El síndrome del empleado quemado se caracteriza por un desgaste laboral que se traduce en agotamiento físico, mental y emocional, sensación de fracaso y baja autoestima, pérdida del interés en el trabajo y, en los casos más graves, incluso depresión.
El síndrome del trabajador quemado no se manifiesta de un día para otro sino que se empieza a notar de manera progresiva hasta llegar a alterar la personalidad y el carácter del trabajador.
¿Cómo identificar el burnout? ¿Cuáles son los síntomas?El estrés y la ansiedad son los principales factores indicativos de esta enfermedad, que se manifiesta también en fatiga, aumento de peso, pérdida de apetito e incluso trastornos psicosomáticos como migrañas, dolor muscular, problemas gastrointestinales o, en el caso de las mujeres, irregularidades en el ciclo menstrual.
El trabajador con síndrome de burnout acaba por reflejar indiferencia y falta de compromiso con su trabajo y también con sus compañeros e incluso clientes. Tiene un carácter irritable y ese cambio de actitud se extrapola del trabajo a su ámbito personal.
No hay incentivos laborales en el trabajo y eso hace que se reduzca su productividad, desatienda sus tareas -incluso por despistes sin intención- y le sea muy difícil concentrarse en su trabajo.
El agotamiento laboral afecta a unas profesiones y tipos de trabajos más que a otros y sus causas pueden ser muy variadas. No hay un solo motivo, sino la acumulación de muchos factores. ¿Cuáles son las principales razones de la aparición del síndrome del trabajador quemado?
Como ves, las razones por las que aparece el síndrome del trabajador quemado son muchas y, en ocasiones, se acumulan al mismo tiempo para agravar la situación.
Hay personas que son más propensas a padecerlo porque aguantan peor la presión y los efectos pueden tener mayor o menor gravedad dependiendo de cada trabajador. Esos efectos psicológicos repercuten en la salud y pueden acabar necesitando incluso de terapia o asesoramiento profesional para poder combatirlo.
Para no tener que llegar hasta ese punto, lo mejor es anticiparse a los síntomas para poder hacer frente al burnout cuanto antes.
Tanto el trabajador como la empresa deben tomar medidas para evitar que se presenten este tipo de casos, pues las consecuencias repercuten negativamente en todas las partes.
¿Cómo afrontar una situación de síndrome del trabajador quemado por parte de la empresa?Esta enfermedad laboral no es fácil de diagnosticar porque puede confundirse con estrés en el trabajo. El burnout es mucho más profundo, es continuado en el tiempo (no puntual) y causa falta de implicación, al contrario que el estrés, que se deriva del exceso de implicación del empleado, de ahí la importancia de detectarlo antes de que el agotamiento laboral esté en una fase avanzada y perjudicial para el trabajador.
¿Qué puede hacer un empleado para combatir el síndrome del trabajador quemado?El desgaste profesional puede llegar a afectar de manera muy negativa a nuestra salud física y mental.
El síndrome del trabajador quemado, al manifestarse tras la acumulación de diversos factores, puede ser complicado de tratar. ¿Es demasiado tarde? Todo se puede resolver pero hay que hacerlo cuanto antes porque los síntomas que lo caracterizan pueden derivar, antes de que nos demos cuenta, en patologías mucho más graves que afectan a nuestra salud.
No ignores los síntomas, consulta con un profesional y recurre a terapia si hace falta. El burnout se cura con tiempo, con actitud positiva y con la ayuda adecuada.