Factura electrónica obligatoria: plazos y soluciones para pymes

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La factura electrónica obligatoria ya no es una previsión lejana, sino uno de los grandes cambios administrativos que afrontarán las pymes en los próximos meses y años. Y, como suele ocurrir con este tipo de novedades, también ha generado dudas sobre los plazos: ¿a quién afecta?, ¿cuándo empieza?, ¿sirve cualquier PDF?, ¿qué soluciones conviene elegir?

La digitalización de la facturación busca que las operaciones entre empresas y autónomos sean más ágiles, trazables y fáciles de controlar. Pero para una pyme, el reto no está solo en cumplir la normativa. También está en aprovechar el cambio para ordenar procesos, reducir errores, controlar mejor los cobros y ahorrar tiempo en tareas repetitivas.

Qué es la factura electrónica obligatoria

La factura electrónica obligatoria es el sistema que exigirá que las facturas entre empresarios y profesionales se emitan, remitan y reciban en formato electrónico estructurado. Es decir, no se trata simplemente de enviar una factura en PDF por email.

Un PDF puede ser digital, pero no siempre es una factura electrónica estructurada. La clave está en que el documento pueda ser tratado automáticamente por los sistemas informáticos del emisor, del receptor y, cuando corresponda, de las plataformas o soluciones habilitadas para el intercambio de facturas.

En la práctica, esto permitirá que una factura se integre con programas de contabilidad, gestión o tesorería sin tener que introducir todos los datos a mano. Además, el sistema incorporará información sobre los estados de la factura, como su aceptación, rechazo o pago.

Para las empresas, esto supone un cambio importante. La factura deja de ser solo un documento administrativo y pasa a formar parte de un flujo digital más completo.

A quién afecta la factura electrónica obligatoria

La obligación afecta a las relaciones comerciales entre empresarios y profesionales. Es lo que se conoce como facturación B2B, es decir, operaciones entre empresas, entre autónomos o entre empresas y autónomos.

Por ejemplo, una pyme que presta servicios a otra empresa tendrá que emitir la factura en formato electrónico cuando llegue el momento de aplicación. Lo mismo ocurrirá con un profesional autónomo que facture a una sociedad o con una empresa que reciba facturas de proveedores profesionales.

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En cambio, no hay que confundir esta obligación con las facturas dirigidas a consumidores particulares. La normativa de factura electrónica obligatoria se centra en las operaciones entre negocios, aunque existen otros supuestos y obligaciones específicas que conviene revisar según la actividad.

La recomendación para cualquier pyme es sencilla: si emites o recibes facturas de otras empresas o profesionales, este cambio te afecta o puede afectarte muy pronto.

Factura electrónica: plazos que deben tener en cuenta las pymes

Uno de los puntos más importantes es el calendario. Los plazos de la factura electrónica obligatoria se aplican de forma progresiva, en función del volumen de operaciones del negocio.

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  • Las empresas y profesionales con un volumen de operaciones superior a 8 millones de euros tendrán un plazo de 12 meses desde la entrada en vigor de la orden ministerial que regula la solución pública de facturación electrónica.
  • Para el resto de empresarios y profesionales, donde se encuentra la mayoría de pymes y autónomos, el plazo será de 24 meses desde esa misma referencia.
  • Esto significa que muchas pequeñas empresas no tendrán que aplicarlo al mismo tiempo que las compañías de mayor tamaño. Aun así, esperar hasta el último momento puede ser un error. Adaptar el sistema de facturación, probar el software, formar al equipo y coordinarse con la asesoría lleva tiempo.

Además, muchas pymes trabajan con grandes clientes que pueden empezar antes. Si tus clientes o proveedores ya operan con factura electrónica, quizá necesites adaptarte de forma práctica antes de que termine tu propio plazo legal.

Factura electrónica obligatoria para autónomos: qué cambia

La factura electrónica obligatoria para autónomos es una de las cuestiones que más dudas genera. En términos generales, los autónomos que facturen a empresas o a otros profesionales tendrán que adaptarse cuando les corresponda según el calendario previsto.

Esto implica contar con una solución que permita emitir, enviar, recibir y conservar facturas electrónicas en el formato adecuado. También será necesario poder gestionar la información sobre el estado de esas facturas, como si han sido aceptadas, rechazadas o pagadas.

Para muchos autónomos, el cambio será especialmente relevante porque todavía gestionan sus facturas con plantillas, hojas de cálculo o documentos manuales. Estos métodos pueden haber sido suficientes durante años, pero no siempre estarán preparados para el nuevo escenario.

La buena noticia es que no todos los autónomos necesitarán una solución compleja. Un profesional con pocas facturas al mes puede optar por herramientas sencillas, siempre que cumplan los requisitos.

En cambio, un autónomo con mucho volumen, varios clientes recurrentes o colaboración estrecha con una asesoría puede necesitar un software más completo.

Factura electrónica obligatoria y Verifactu: no son lo mismo

Otra confusión habitual está en mezclar la factura electrónica obligatoria con Verifactu. Aunque ambos temas están relacionados con la digitalización de la facturación, no son exactamente lo mismo.

La factura electrónica obligatoria regula cómo deben emitirse, transmitirse y recibirse las facturas entre empresarios y profesionales. Su objetivo está muy vinculado a la digitalización de las relaciones comerciales y al control de los plazos de pago.

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Verifactu, por su parte, se refiere a los requisitos que deben cumplir determinados sistemas informáticos de facturación. Su finalidad está más relacionada con la integridad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros de facturación.

En la práctica, una pyme puede verse afectada por ambos cambios. Por eso conviene revisar no solo cómo se envían las facturas, sino también qué programa se utiliza para generarlas y conservarlas.

Dicho de forma sencilla: no basta con pensar en “enviar facturas electrónicas”. También hay que asegurarse de que el sistema de facturación esté preparado para las obligaciones técnicas que correspondan.

Soluciones para adaptarse a la factura electrónica obligatoria

Las pymes tendrán varias opciones para adaptarse. La elección dependerá del tamaño del negocio, el volumen de facturación, el tipo de clientes y el nivel de integración que necesiten con contabilidad, bancos, CRM o herramientas de gestión.

  • Una primera opción será la solución pública de facturación electrónica. Está pensada para facilitar el cumplimiento, especialmente a empresas pequeñas y profesionales que no necesitan grandes desarrollos.
  • Otra alternativa son las plataformas privadas de facturación electrónica. Estas pueden resultar interesantes para negocios con más volumen, procesos más complejos o necesidad de automatizar tareas. Por ejemplo, empresas con muchos proveedores, ventas recurrentes o integración con sistemas de gestión interna.
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  • También existen programas de facturación y contabilidad que irán incorporando las funcionalidades necesarias. Para muchas pymes, esta será probablemente la vía más cómoda: seguir trabajando con una herramienta conocida, pero actualizada a los nuevos requisitos.

Lo importante es no elegir únicamente por precio. Una buena solución debe ser fácil de usar, segura, compatible con la normativa, actualizable y capaz de integrarse con el trabajo diario de la empresa.

Cómo elegir el software adecuado

Antes de contratar o actualizar una herramienta, conviene hacer algunas preguntas básicas.

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  1. Cuántas facturas emite y recibe tu negocio al mes. No necesita lo mismo una tienda pequeña con pocas facturas B2B que una empresa de servicios con decenas de clientes recurrentes.

  2. Quién gestiona la contabilidad. Si trabajas con una asesoría, es recomendable que la solución permita compartir información de forma ágil. Esto puede evitar envíos manuales, duplicidades y errores.

  3. Qué otros procesos quieres digitalizar. Algunas empresas solo buscan cumplir con la factura electrónica obligatoria. Otras quieren aprovechar para mejorar la gestión de cobros, controlar vencimientos, automatizar recordatorios o conectar la facturación con el banco.

  4. También conviene revisar el soporte técnico. En un cambio normativo de este tipo, contar con ayuda cuando surgen dudas puede marcar la diferencia.

Si quieres enterarte de cómo realizar tu facturas, en Yoigo Empresas estamos para ayudarte. Si tiene cualquier duda, visita nuestra web o llámanos al 900 822 500 y estaremos encantados de ayudarte