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Cómo arrancar tu startup si no sabes por dónde empezar

8 min

Para montar una startup no basta con una buena idea. Contar con inversión y personal son la clave para conseguir los objetivos.


Para algunas personas montar una startup es prácticamente una utopía. Sin embargo, lejos de esta creencia popular, en España encontramos un mercado cada vez más maduro con profesionales que inclinan la balanza a que emprender no sea cosa de unos pocos.

Es cierto que ser tu propio jefe no es tarea fácil. Pero si te sale bien la jugada y tu startup, que nació como una simple idea se materializa, puede valer la pena aceptar el riesgo. De riesgos hablamos con uno de los grandes expertos en esta materia en nuestro país.

¿Cómo empezar mi startup? Un experto te da las claves

Javier Fuentes

Javier Fuentes es licenciado en Matemáticas y su carrera profesional se ha centrado en la tecnología y la innovación desde el año 2001, como consultor tecnológico de Seat, Ford, Panrico o La Sirena. Posteriormente se especializó en el ámbito del desarrollo de producto digital, siendo responsable del canal digital y experiencia de cliente en Privalia durante 7 años.

Actualmente colabora con startups en diferentes estados de madurez aportando sus conocimientos y su experiencia en el ámbito de desarrollo de producto y organización. Yeeply, Reportaro o Robin Data Hood son algunas a las que presta sus servicios.

Desde la idea hasta que se materializa, ¿cuál es el primer paso a seguir en el desarrollo de una startup?

Lo primero de todo es validar la idea de manera adecuada. Muchos de los fracasos que se observan durante el primer año de las startups podrían haberse predicho con anterioridad: el tamaño de mercado no era suficientemente grande, no existían clientes interesados, el producto desarrollado no cumplía las necesidades, etc… Hay que invertir el esfuerzo en “desmontar la idea”, estresar al máximo todas las hipótesis y si después de esto la idea sobrevive, entonces es el momento de lanzarse a desarrollarla. Es muy importante contar con opiniones externas, sin vinculación emocional con la idea original que ayuden a evaluar de manera correcta la validez del proyecto.

¿Y después?

La construcción del equipo es el siguiente aspecto clave. Encontrar el grupo de gente que se complemente de manera adecuada, que se vinculen al proyecto con la misma intensidad y que compartan la visión del proyecto. Los emprendedores que esperan hasta completar el equipo adecuado tienen muchas más probabilidades de éxito que aquellos que rebajan el listón de las exigencias para incorporar personas a sus proyectos en una fase inicial.

Una vez se tiene un equipo adecuado, hay que vender. Se necesita generar suficiente tracción para poder acceder a la financiación adecuada que permita crecer y empezar a escalar el negocio. En este aspecto es importante ser flexible, estar predispuesto a hacer cambios significativos sobre la idea inicial o pivotar completamente si fuese necesario. Lo importante es obtener resultados suficientes para hacer que nuestro proyecto sea atractivo para una posible inversión.

En esta fase lo importante es mantener el foco. Muchos emprendedores en esta fase consideran que se deben lanzar muchas iniciativas para probar muchas cosas y esto a veces les lleva a perder el foco y no tener suficiente capacidad de entendimiento sobre los aspectos importantes de su modelo de negocio. En general aquellos que mantienen el foco, reducen sus objetivos y centran sus esfuerzos en alcanzarlos suelen tener más éxito en esta fase. Y ahora ya es el momento de buscar financiación. Cuanto mejores sean tus resultados en haber conseguido generar tracción, más oportunidades tendrás a la hora de buscar financiación de calidad.

Los comienzos son siempre complicados. Pero ¿cómo se consigue la primera inversión para una startup?

Hoy en día el acceso a la financiación de una startup en sus fases iniciales se ha simplificado respecto a la situación que existía hace unos años. Existen muchas más opciones en las que buscar financiación y, al menos, según el consenso general en el mercado, existe bastante capital con interés en invertir. Es importante que el emprendedor analice cuáles son sus necesidades de inversión inicial: ¿Necesito dinero para sobrevivir? ¿Crecer? ¿Necesito desarrollar mi producto o voy a invertir en crear equipo?

Además es necesario que piense en qué tipo de inversor será el que le ayude a alcanzar el éxito. No es igual acceder a inversión a través de un crowdfounding, en el que los inversores tendrán un grado de implicación bajo, que un Business Angel profesional. En cualquier caso, lo importante es tener un modelo de negocio que genere tracción, y si es así, cuéntaselo a todo el mundo y el acceso a la financiación llegará. En ocasiones, dedicarse a la búsqueda de financiación de manera prematura supone un esfuerzo superior al de hacer que las métricas y el equipo sean tu mejor elevator pitch.

Las 3 F (Friends, Family and Fools) son clave en la búsqueda de financiación, pero no es la única vía. ¿Cuáles recomiendas?

Las FFF son una posibilidad para acceder a una primera financiación, pero es verdad que tienen un alto riesgo que, en ocasiones, puede lastrar las decisiones del emprendedor, como consecuencia de la vinculación emocional entre el origen del capital y el emprendedor. Suelen ser muy útiles para dar tiempo al emprendedor en la búsqueda de tracción necesarias para poder acceder a financiación más profesional.

Existen algunas opciones alternativas que pueden tener sentido en función de las circunstancias personales del equipo emprendedor:

  • Programas de incubación y aceleración: Este tipo de programas tiene la ventaja de que proporcionan la ayuda a los emprendedores en función de sus necesidades en todas las fases iniciales de las startups. Desde soporte legal, de desarrollo de negocio, hasta acceso a financiación. Existen decenas de programas diferentes y lo importante es encontrar aquel que se alinee de manera clara con las necesidades y características del emprendedor. Sin duda alguna, sería mi recomendación a cualquier emprendedor.
  • Financiación pública, a través de los diferentes programas existentes. Es una buena opción si se tiene tiempo, pues suelen ser procesos largos en el tiempo.
  • Business Angels: Si tienes suficiente tracción y crees que tu modelo de negocio está maduro, busca financiación a través de las diferentes redes y grupos de inversión. Este camino puede ser más complicado si no cuentas con el conocimiento y el networking adecuado, pero sí puedes tener paciencia y darás con el inversor adecuado para tu negocio.

¿Cómo ves el papel del sector público en el soporte a las startups?

Actualmente existen trabas burocráticas que deben ser resueltas por los organismos públicos: desde la propia constitución de las compañías, la propia relación laboral del emprendedor, aspectos impositivos, etc. El sector claramente se encuentra a la espera de la tan ansiada legislación para startups que se anuncia para los próximos meses. En cuanto a la financiación pública, es de bastante utilidad para aquellas compañías que una vez constituidas se encuentran en sus primeros años de vida y necesitan un colchón financiero con el que operar de manera efectiva.

Montar una startup, ¿solo o acompañado?

El camino solo siempre es más complicado. Un emprendedor necesitará un equipo inicial que se encuentre muy implicado en el proyecto. En general los equipos que se constituyen con un liderazgo claro, el emprendedor principal, y un grupo de personas que comparten la visión y que forman parte del equipo fundador con participación en la empresa suelen ser bastante efectivos.

¿Qué experiencia ha tenido montando startups que pueda servir a alguien que lo esté pensando?

Hablaré de fracasos que he tenido y de los que he extraído algunas lecciones. En primer lugar, busca un equipo adecuado, si puede ser gente con la que hayas colaborado previamente y que conozcas adecuadamente. Asegúrate que que el grado de implicación de todos en el proyecto sea el adecuado. Durante un programa de incubación en el que participé, nos juntamos tres profesionales con amplia experiencia y bastante complementarios para montar un proyecto relacionado con el ámbito de la salud. Alguno de los miembros del equipo teníamos proyectos en paralelo pero no nos pareció importante. Al cabo de unos meses y ante las primeras dificultades uno de los miembros abandonó el equipo para centrarse en el resto de proyectos que tenía y el proyecto acabó en stand by.

Seguidamente valida tu idea de manera correcta. Hace unos años lanzamos ViWine, un proyecto que debía revolucionar la manera en la que se consume vino en el canal horeca, convirtiéndose en el sommelier virtual que te ayudaba a seleccionar el vino adecuado en los restaurantes. Invertimos todo nuestro dinero en el desarrollo de una app (para iOS y Android) que contaba con todas las funcionalidades que teníamos en mente. No validamos nuestra solución correctamente y resultó que nuestros usuarios no encontraban valor. Al cabo de un año tuvimos que suspender operaciones. Valida correctamente tu idea, construye un MVP y prueba con usuarios reales antes de lanzarte a invertir en desarrollo.

¿Qué tal el ecosistema startup español? ¿Qué valoración hace como experto?

El ecosistema español se encuentra en un momento de madurez, por lo que para todos aquellos que quieran lanzarse a emprender es un buen momento. Existen muchos recursos que bien aprovechados pueden contribuir al éxito de los proyectos, desde las innumerables aceleradoras e incubadoras, hasta las redes de financiación disponibles. Además es muy interesante que el ecosistema ha empezado a desarrollarse de manera importante fuera de Madrid y Barcelona. Los ejemplos de Valencia, Málaga y Bilbao, donde cada vez se lanzan más proyectos y están empezando a captar capital inversor, hacen que la posible sobresaturación que se empezaba a detectar hace algunos años en Barcelona y Madrid se esté mitigando.

¿Qué tendencia prevé que exista en relación a las startups en España y en el mundo en los próximos años?

Difícil predecir lo que puede pasar en los próximos años en un sector tan cambiante y tan sujeto a tensiones. Pero en general se puede decir que “no se pincha la burbuja”, es decir, creo que alguno de las grandes empresas digitales que se han creado en los últimos años bajo el paradigma de las startups caerá, pero no arrastrará al ecosistema. Del mismo modo existe cada vez más colaboración entre corporaciones y startups, especialmente en busca de talento y fomentar el cambio organizativo.

Esta tendencia que ya lleva algunos años con presencia en el sector y de la que todavía no se aprecian resultados significativos empezará a fructificar y arrastrarán a aquellas corporaciones que todavía no se han “subido al carro”. Y en cuanto al ámbito nacional, continuaremos viendo grandes rondas y probablemente algún exit muy importante. Además se consolidarán muchos de los proyectos que se han lanzado durante los últimos años.

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