Cuándo cambiar de ordenador: guía de verano para autónomos

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Como autónomos, hay decisiones que vamos aplazando durante meses. Una de ellas suele ser decidir cuándo cambiar de ordenador. Mientras siga encendiendo, nos parece que todavía puede aguantar un poco más. El problema es que, muchas veces, el tiempo que pierdes esperando a que responda acaba costando más que el propio equipo. Por eso, en esta guía de verano te ayudamos a dar el paso.

Si llevas una temporada pensando en renovarlo, el verano puede ser un buen momento para hacerlo. Hay más tiempo para comparar modelos y para pasar toda la información de un dispositivo a otro, suelen aparecer promociones interesantes y puedes empezar septiembre con el trabajo al día y sin depender de un ordenador que va a trompicones.

Joven tecleando en un portátil mientras está sentada en un patio soleado, ilustrando el trabajo remoto flexible, el estilo de vida freelance y la libertad de nómada digital en un espacio de trabajo relajado al aire libre
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¿Cómo saber si ha llegado el momento de cambiarlo?

No hace falta esperar a que deje de funcionar por completo. Lo normal es que el ordenador vaya avisando poco a poco. Estas son algunas señales bastante habituales:

  • Tarda varios minutos en arrancar.

  • Con cada actualización aparece un problema nuevo.

  • Los programas que utilizas a diario funcionan con lentitud o se bloquean.

  • La batería apenas te dura un rato y siempre necesitas un enchufe cerca.

  • El almacenamiento está constantemente lleno.

  • El ventilador hace más ruido de lo normal incluso con tareas sencillas y a veces temes que tu ordenador salga volando en cualquier momento.

Si te reconoces en varias de estas situaciones, probablemente el problema ya no sea la falta de mantenimiento, sino que el equipo se ha quedado corto para el uso que le das.

¿Por qué el verano suele ser un buen momento?

No existe una fecha perfecta para comprar un ordenador, pero los meses de verano tienen varias ventajas.

Por un lado, muchas tiendas lanzan promociones coincidiendo con la vuelta al trabajo de septiembre. Por otro, suele ser una época con menos carga de trabajo para muchas empresas y autónomos, lo que facilita cambiar de equipo, instalar programas y organizar los archivos sin tanta presión.

Hacer el cambio antes de septiembre también evita empezar el curso con prisas o tener que migrar toda la información en plena vuelta a la rutina.

Antes de comprar, piensa en cómo trabajas

Uno de los errores más habituales es fijarse solo en el precio o en las especificaciones técnicas, cuando lo realmente importante es que el ordenador se adapte a tu forma de trabajar.

  • Si haces tareas de oficina

Para navegar, trabajar con documentos, hojas de cálculo o hacer videollamadas, un portátil con un procesador de gama media, 16 GB de RAM y almacenamiento SSD suele ofrecer un rendimiento más que suficiente para varios años.

  • Si trabajas con programas exigentes

Otro tipo de funciones como edición de vídeo, diseño gráfico, modelado 3D o análisis de datos requieren más potencia.

En esos casos merece la pena invertir en un procesador más potente, mayor cantidad de memoria RAM y, si el software lo necesita, una tarjeta gráfica.

Piensa en el largo plazo

Comprar un ordenador para trabajar es una inversión que debería durarte varios años. Por eso, además de pensar en las necesidades que tienes hoy, nunca está de más anticiparse a las que puedas tener en el futuro.

Si tienes previsto utilizar programas más exigentes, almacenar más archivos o ampliar tu actividad, elegir un equipo con cierta capacidad de crecimiento puede evitar que tengas que volver a cambiarlo antes de tiempo.

Productividad fuera de la oficina
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No olvides la autonomía

Si trabajas desde distintos lugares, una buena batería puede ser tan importante como el procesador.

Un portátil ligero, con autonomía para toda la jornada y fácil de transportar termina diferenciándose cuando pasas tiempo entre reuniones, viajes, cafeterías y la propia oficina.

¿Nuevo, reacondicionado o renting?

Comprar un ordenador nuevo no es la única posibilidad.

Los equipos reacondicionados pueden ser una alternativa muy interesante si buscas invertir un poco menos sin renunciar a un buen rendimiento. Proceden de devoluciones o equipos revisados y suelen incluir garantía.

Otra opción es el renting tecnológico, especialmente útil para empresas o profesionales que prefieren renovar el equipo cada pocos años sin hacer un desembolso importante de una sola vez.

La mejor elección dependerá tanto de tu presupuesto como del uso que vayas a darle.

@eltechdejordi

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♬ Focus on Success - ALEKSANDAR KIPROV

Un detalle que solemos olvidar

Antes de cambiar de ordenador conviene hacer un pequeño ejercicio: revisar cómo utilizas el actual.

Muchas personas compran un equipo mucho más potente de lo que realmente necesitan, mientras que otras se quedan cortas pensando únicamente en el desembolso de dinero que el equipo supone.

Dedicar unos minutos a analizar qué programas utilizas cada día, cuánto almacenamiento ocupan tus archivos o si trabajas habitualmente fuera de la oficina ayuda a elegir un ordenador que siga respondiendo bien dentro de varios años y te evitará gastar más de la cuenta.

Si quieres descubrir cuándo es el momento adecuado para renovar tu equipo y qué debes tener en cuenta, en Yoigo Empresas estamos para ayudarte. Y si tienes cualquier duda, visita nuestra web o llámanos al 900 822 500 y estaremos encantados de ayudarte.