Imagen de: anyaberkut. Licencia de iStock.
Hay dos tipos de personas antes de irse de vacaciones: las que activan la respuesta automática y cierran el portátil sin mirar atrás y sin pensárselo mucho, y las que se prometen que "ya gestionarán el correo cuando vuelvan". Si eres de las segundas, seguramente el primer día de vuelta empiece con cientos de mensajes pendientes y sin saber ni por dónde empezar. Para evitar este caos, te enseñamos qué es el método inbox zero y cómo aplicarlo antes de irte.
Aquí es donde te presentamos a tu nuevo mejor amigo, el juego Inbox Zero, un método sencillo que te ayuda a mantener la bandeja de entrada organizada y a reducir esa sensación de tener siempre algo pendiente.
Aunque el nombre pueda sonar a dejar el correo completamente vacío, esa no es realmente la idea.
Inbox Zero es un sistema de organización creado por Merlin Mann que busca que ningún correo se te quede olvidado en la bandeja de entrada. Cada mensaje debe tener una finalidad: responderlo, archivarlo, eliminarlo, delegarlo o posponerlo para más adelante.
Parece una pequeña diferencia, pero cambia por completo la forma de gestionar el correo. En lugar de usar la bandeja de entrada como una lista infinita de mensajes pendientes, la conviertes en un lugar de paso.
Irte de vacaciones con cientos de correos sin revisar significa que, cuando vuelvas, tendrás que dedicar horas solo a distinguir qué era importante y qué podía esperar.
Dedicar un rato a ordenar la bandeja antes de desconectar tiene varias ventajas:
Sabes exactamente qué tareas se quedan a medias.
Evitas dejar correos importantes perdidos entre newsletters y promociones.
La vuelta al trabajo resulta mucho más llevadera.
Desconectas con la tranquilidad de no haber dejado nada urgente sin revisar.
No hace falta que vacíes completamente la bandeja de entrada. Lo importante es que todo lo que se quede tenga un motivo para seguir ahí.
No necesitas cambiar de aplicación ni instalar herramientas nuevas. Basta con adoptar unos hábitos sencillos.
Existe una regla muy conocida dentro de este método: si responder un correo te va a llevar menos de dos minutos, hazlo en ese momento.
Posponer tareas tan pequeñas suele hacer que acabes dedicándoles más tiempo del necesario, porque tendrás que volver a abrir el mensaje y recordar de qué trataba.
Muchas personas utilizan la bandeja de entrada como si fuera un archivo. El problema es que eso dificulta encontrar lo realmente importante.
Si un correo ya está resuelto, archívalo. Seguirá estando disponible si lo necesitas, pero dejará de ocupar espacio en la bandeja principal.
Crear carpetas o etiquetas para clientes, proyectos o tipos de trabajo facilita muchísimo encontrar cualquier mensaje semanas después.
No hace falta tener decenas de carpetas. Con unas pocas categorías bien pensadas suele ser suficiente.
Revisar el email cada pocos minutos rompe la concentración continuamente.
Es mucho más efectivo reservar dos o tres momentos concretos al día para gestionar la bandeja y dedicar el resto del tiempo al trabajo que realmente requiere atención.
La buena noticia es que no necesitas ninguna aplicación adicional. En Gmail puedes crear filtros para que determinados mensajes se archiven automáticamente, añadir etiquetas o utilizar la opción ‘Posponer’ para que un correo vuelva a aparecer el día que realmente tengas que ocuparte de él.
En Outlook ocurre algo parecido. Sus reglas automáticas permiten clasificar mensajes nada más llegar y las categorías por colores ayudan a identificar rápidamente qué requiere una respuesta urgente y qué puede esperar.
Una vez dediques unos minutos a configurarlo, buena parte del trabajo se hará prácticamente solo.
Cuando ya tengas la bandeja organizada, solo queda un último paso.
Configura una respuesta automática indicando las fechas en las que estarás fuera y, si es posible, deja el contacto de la persona que pueda atender los asuntos urgentes durante tu ausencia.
Es un gesto sencillo que evita malentendidos, reduce la presión por responder durante las vacaciones y ayuda a que quien te escriba sepa cuándo recibirá una respuesta.
Muchas personas creen que Inbox Zero consiste en responder absolutamente todos los correos antes de terminar el día. En realidad, el objetivo es otro.
Lo importante no es que dejes la bandeja vacía, sino que cada mensaje tenga una decisión tomada de antemano. Habrá correos que deban esperar, otros que puedas eliminar directamente y algunos que convenga programar para más adelante. Lo que este método intenta evitar es que los mensajes se acumulen sin saber qué hacer con ellos.
Gracias a esta pequeña diferencia, mantener el correo organizado resulta mucho más sencillo y mucho menos agobiante.
Si quieres aprender otras técnicas y métodos de productividad, en Yoigo Empresas estamos para ayudarte. Cualquier duda, visita nuestra web o llámanos al 900 822 500 y estaremos encantados de ayudarte.