La página web de una empresa es la puerta de entrada de un gran número de clientes. Para que tu negocio crezca, no basta con crear un sitio web que se encuentre activo. También es necesario cuidar detalles como el diseño, la facilidad de uso de la interfaz, la claridad, etc.
Si creas una página web que cumpla con las expectativas del usuario, es mucho más probable que consigas retener su atención durante más tiempo y conseguir que vuelva a visitarla en el futuro.
Cuantas más interacciones y más largas sean estos, mejor posicionada estará tu web y más alcance tendrá. Para ello, debes perfeccionar tanto la UX como la UI.
UX son las siglas en inglés de User Experience, es decir, la experiencia del usuario. Esta, comprende todas las impresiones y sensaciones que las personas tienen al interactuar con tu página web. Se trata de un aspecto fundamental para la empresa ya que, si estas emociones son negativas, el usuario tenderá a abandonar la web.
Por otro lado, esas sensaciones pueden ser neutras o positivas. Lo ideal, por supuesto, es generar las segundas a través de tu web, dado que cuanto mejor sea la experiencia, más posibilidades de captación y fidelización de clientes. Muchos negocios, de hecho, consideran la UX como el factor diferenciador.
Para conseguir una experiencia de usuario lo más positiva posible, debes saber que hay una serie de factores que influyen. Estos son los más importantes:
UI, por su parte, son las siglas en inglés de User Interface, es decir, la interfaz de usuario. La interfaz engloba todo lo relacionado con la apariencia de la web, sus funciones, herramientas de navegación, iconos, botones, etc.
Dicho de otro modo, desde que el cliente introduzca la URL de tu web o haga clic en su enlace desde un buscador, comenzará a navegar a través de la interfaz de usuario.
Lo más importante, es que debe ser apta para cualquier perfil de usuario. Independientemente de la edad que tenga, de sus gustos, intereses, etc., la interfaz debe ser capaz de ofrecer una buena experiencia para todos.
Esto implica tener en cuenta las limitaciones de algunos usuarios, como puede ser la visión o la audición. En este sentido, adaptar tu interfaz hará que su calidad sea muy superior.
Por otra parte, la información debe ser clara y comprensible para todos (tener la web en varios idiomas también es positivo), y la interacción debe resultar lo más sencilla posible.
Es habitual que los conceptos de experiencia de usuario e interfaz de usuario se mezclen o de confundan. Están estrechamente relacionados, de modo que muchas empresas los tratan como uno solo.
Sin embargo, es muy importante diferenciarlos ya que, si se tratan juntos, se corre el riesgo de trabajar en uno y dejar de lado el otro.
Así pues, la experiencia de usuario abarca un enfoque más amplio que la interfaz de usuario. Para mejorar la UX, se debe atender a cuestiones como las siguientes:
Por otra parte, si lo que buscas es ofrecer la mejor UI posible, los factores que debes tener en cuenta son algo más concretos:
Tanto la UX como la UI están muy ligadas debido a que, si no consigues tener una buena interfaz, la experiencia de usuario se verá comprometida.
Para asegurarte de que se cumple el estándar que los clientes esperan, la mejor forma de comprobarlo es poniendo tu página web a prueba.
Puedes hacerlo a través de una encuesta realizada a clientes, o seleccionar previamente a un grupo de gente con distintos perfiles que puntúe la interfaz y comente cuál ha sido su experiencia una vez utilizada la página.
Con los resultados obtenidos, sabrás si debes dedicar más esfuerzos a la UI, la UX o ambas, en caso de que las dos tengan cosas que sean mejorables. Invertir en ello, sin duda ayudará a que tu negocio crezca. El objetivo final, es captar y fidelizar al mayor número de gente posible.
En Yoigo Negocios te ayudamos a sacar el máximo partido a la página web de tu empresa. Si necesitas ayuda, entra en nuestra web o llámanos al 900 622 500. ¡Estamos a tu disposición!