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Petromonedas, las criptomonedas del petróleo, ¿tienen futuro?

13 min

El blockchain sigue siendo la promesa de dinero del futuro. Pero, ¿qué papel juegan las petromonedas, criptomonedas basadas en el petróleo?


El blockchain sigue siendo la promesa del dinero del futuro y las petromonedas, basadas en el petróleo, parecen llegar con ganas de quedarse. Las criptomonedas cada vez son más y las continuas fluctuaciones del Bitcoin mantienen en las primeras páginas de la economía el tema de las divisas virtuales.

Incluso Facebook ha apostado por Libra, su propia criptomoneda, pero, ¿qué son las petromonedas? Se trata de un tipo de criptomoneda, es decir, un medio de pago virtual, que ha lanzado Venezuela, en medio de una de las mayores crisis de su historia. Es una criptomoneda de petróleo, también conocida como petrodivisa, porque se emplea para transacciones petroleras y para determinar el precio del crudo. Este tipo de moneda ni se acuña ni se imprime físicamente, sino que es generada mediante diferentes procesos de cálculos por ordenador.

Si estás al día tecnología en el mundo de las criptomonedas, sabrás que su tecnología se basa en el blockchain o cadenas de bloques. Este sistema permite transferir valor e información sin necesidad de terceros.

Es en los bloques es donde se guardan todas las transacciones que se llevan a cabo y que son visibles al público. Cómo base se usa un software de código abierto y un tipo de tecnología que permite el intercambio entre iguales.

Petromonedas, la primera divisa promovida por un gobierno

Las petromonedas, o simplemente Petro, son el primer criptoactivo promovido y emitido por un gobierno. Venezuela respalda esta moneda con parte de sus reservas, ya que una condición sine qua non para que una moneda se denomine petrodivisa es que cuenta con una estabilidad a largo plazo y que esta se base en el sector minero.

Su origen se remonta a 10 años atrás, cuando el entonces presidente, Hugo Chávez, planteó la creación de una moneda cuyo patrón de valoración fuera el petróleo, en lugar del oro o la dinámica fiduciaria.

En el caso concreto de la petromoneda venezolana, esta solo se garantiza con un alto volumen de las reservas de petróleo del país. Al principio, el presidente Nicolás Maduro propuso la Faja del Orinoco, una reserva de crudo pesado, que consta de una reserva de 5000 millones de barriles en dicho yacimiento.

Todo esto tiene buena pinta hasta que te pones cómodo y ves las noticias o la segunda temporada de Jack Ryan. Porque las petromonedas made in Venezuela difícilmente puedan mantenerse completamente ilesas de la situación actual del país sudamericano.

Comprar petromonedas en la web oficial del Petro (PTR)

La compra oficial del petro se debe hacer, según indica su creador, el gobierno de Venezuela, a través de la web petro.gob.ve y, según ellos mismos, cualquier otro portal de venta del petro es extraoficial y fraudulento. No obstante, también es posible encontrar algunas transacciones con petros en otras webs encriptadas, como verás más adelante.

Registrarte en el portal para comprar petros

Lo primero que verás cuando accedas a la web oficial del petro es un formulario de registro. Una vez registrado, deberás recibir un correo de confirmación que tardará más o menos seis horas en llegar.

En este primer correo encontrarás indicaciones para declarar en qué moneda quieres tradear con petros y un importe mínimo y uno máximo para tus transacciones. Después de aportar esta información, deberás esperar otras 6 horas más, aproximadamente, para recibir un segundo correo electrónico.

En el segundo correo electrónico verás el paso a paso para configurar tu wallet y, ahora sí que sí, iniciar tu compra de petromonedas.

Comprar petromonedas en la deep web

Las petromonedas no son una moneda física, pero ¿existe la posibilidad de que te las roben? Sí, aunque sus promotores indican que es muy poco probable. Las técnicas de encriptación aseguran que no se pueda usar más de una vez una misma moneda, pues es de suma importancia garantizar que única y exclusivamente el propietario de estas criptomonedas sea capaz de realizar transacciones con ellas pues, de lo contrario, nadie querría usarlas.

Además, casi todas -por no decir directamente que todas- las operaciones con criptomonedas ocurren en la deepweb, lo que en muchos sentidos les resta vulnerabilidad. Con las petromonedas en principio tenemos un portal oficial para comprar, pero una vez que circulan a través de los wallets, ocurre lo mismo que con la mayoría de las criptomonedas, así que, por lo menos teóricamente, estaríamos ante un elemento tecnológico más o menos robusto.

Convertir petromonedas en dólares o euros

Otro de los conceptos importantes al hablar de las petromonedas es el de los exchanges, lo que permite el cambio de monedas como el euro o el dólar a petros. Para almacenarlos, también se usan wallets o monederos electrónicos. La diferencia es que estas aplicaciones te permiten guardar los petros e intercambiarlos, sin la necesidad de llevarlos físicamente en tu bolsillo.

La duda razonable radica en cómo de fácil es volver de los petros a los dólares o euros, comprendiendo que en Venezuela existe un férreo control cambiario que condiciona muchas de las operaciones financieras.

Se dice que cuanto más grande sea la red de las petromonedas más seguras son sus transacciones. A partir de ahí, de monedero a monedero puedes enviar y cambiar dinero y, cuando alguien te da su dirección de monedero, puedes enviarle petros.

Para entender bien de qué estamos hablando, hace falta comprender el significado de la palabra criptomoneda. Esta se basa en dos palabras: cripto y moneda. La primera hace referencia a los algoritmos criptográficos que garantizan que la red sea segura. Si no sabes lo que son dichos algoritmos, podríamos compararlo con jeroglíficos egipcios, que solo ellos mismos pueden entender. Gracias a esto las transacciones realizadas no se puedan revertir, ni saber de dónde vienen o quién las ha realizado. ¡Te deja totalmente en el anonimato!

La segunda parte, el concepto de moneda, parece ser algo con lo que todos estamos muy familiarizados, ya que lo usamos en nuestro día a día. Para que el petro pueda ser denominado moneda, tiene cumplir tres requisitos:

  1. Permitir almacenar valor.
  2. Poder realizar intercambios y transacciones.
  3. Finalmente, que pueda ser usada como referencia de valor.

Por lo tanto, la conclusión es que no podemos decir que las criptomonedas sean monedas de verdad. Esto por supuesto incluye al petro. Aunque eso no significa que carezcan de valor, ya que la propiedad que más garantizan es precisamente esta, mediante la tecnología blockchain, el almacenamiento de valor como si de un tipo de oro virtual se tratase.

¿Cuántas petromonedas existen?

Petromoneda como tal, solo existe el citado petro o PTR. Sin embargo, sí que existen más petrodivisas, que no dejan de ser monedas tradicionales que le hacen la competencia en este sector.

Este tipo de divisas hacen referencia a cualquier moneda que se utilice para hacer transacciones petroleras, o bien para hacer referencia el precio del petróleo.

Al final, los euros son euros igual que los dólares son dólares. Llamarlos petroeuro sería igual a ir al supermercado y decir que pagas con verdueuros.

A pesar de que Estados Unidos no exporte petróleo, en cierto sentido el dólar ha sido una de las principales petrodivisas del mercado. Esto es debido a la gran producción industrial que tiene este país y a que los propios productores del crudo lo tasan siempre en dólares estadounidenses en el momento de ponerlo en el mercado internacional.

¿Cómo acceder a la compra de petromonedas?

Si tienes dudas sobre cómo comprar petromonedas, tu pregunta tiene fácil respuesta. Para empezar, cualquiera que desee comprarla puede hacerlo. Para ello únicamente hace falta registrarse en la web www.elpetro.gob.ve.

Desde el propio portal se hace posible la compra de este activo, pagado tanto en bolívares, como en cualquier otra divisa internacional u otro tipo de criptomoneda.

En cualquier caso, esta moneda tiene una usabilidad de un libre mercado que facilita las transacciones económicas entre todo tipo de personas. Eso sí, una vez la compras, tienes que saber qué hacer con ella para no tirar tu dinero por la borda.

Y, por supuesto, actuar con cautela, considerando el escenario de inestabilidad política y económica en el que se haya Venezuela ahora mismo. El petro a día de hoy podría ser clasificado como una inversión de riesgo 6/6.

¿Cuánto cuestan las petromonedas?

La respuesta es totalmente variable en función del momento. El precio de las petromonedas tiene como referencia el de un barril de petróleo, cuyo coste está referenciado en el valor de venta que tienen los recursos que respaldan al petro en el mercado internacional.

Por lo tanto, el recurso principal para determinar el precio es el crudo, aunque hay otros como el oro, el hierro o el diamante que también lo sustentan. El cálculo se lleva a cabo mediante una fórmula matemática que incluye todos los recursos mencionados anteriormente.

Esto hace que el petro tenga un valor directamente relacionado al de la cesta venezolana del petróleo. Su precio refleja el estado de la economía real de este recurso y, por lo tanto, hace que su valor pueda fluctuar en función del mercado internacional. Es una criptomoneda que por su recurso de referencia y lugar de origen es sumamente permeable a la convulsión política.

Como valor inicial esta moneda tuvo un precio fijado en 60 dólares estadounidenses, definido por el presidente Nicolás Maduro en función de los análisis que fijaban su valor promedio. Sin embargo, a partir del momento de salida al mercado, este criptoactivo se va constantemente actualizando con los valores de los recursos que lo respaldan. Así que con aproximadamente 54€ ya te puedes comprar un barril de petróleo. O un petro.

¿Por qué no comprar las materias primas directamente en vez de invertir en el Petro?

Si esta moneda tiene su valor en función de las materias primas citadas, como petróleo, oro, hierro y diamante, ¿por qué decidir no comprar la materia prima directamente? Cualquier inversor que quiera tener su capital directamente relacionado con estos recursos puede comprarlos directamente y almacenarlos.

Eso sí, como norma general, en casi todos los países del mundo hay una legislación bastante específica sobre la tenencia y almacenamiento de ciertos recursos. Y una operativa. Y unos riesgos. Vamos, que ahorrar en petróleo es más raro que un niño al que le encanten las inyecciones.

Por ejemplo, es bastante más factible que una compañía de seguros acceda a firmar contigo una póliza de hogar si le dices que tienes un barril lleno de joyas de oro y diamantes, que si declaras que tienes un barril de petróleo: inflamable, potencialmente dañino y con finalidad dudosa.

Además, tendrías que llevarte todos estos productos desde Venezuela o cualquier país que los tenga, cosa que no parece tarea fácil. Por lo tanto, al invertir en petromonedas, el inversor evita los costes de comisión o de transferencia. Y el jaleo de tener petróleo físicamente almacenado por ahí.

¿Es o no una buena idea invertir en petromonedas?

Obviamente, no es oro todo lo que reluce. Invertir en petromonedas tiene sus riesgos y puede ser beneficioso o no, todo depende del ángulo con que se mire. La cotización de esta moneda se ve influenciada por factores tanto sociales como políticos relacionados con el gobierno de Venezuela, hecho que constituye un factor de riesgo.

Si este país fuera a pedir un crédito al banco y la crisis económica que tiene fuera su aval, sin duda alguna no le concederían el préstamo. Por lo tanto, ¿estamos nosotros dispuestos a dejar nuestro dinero en sus manos? Considerando estos factores y la polémica en torno a su política, el petro no parece ser muy fiable para la inversión extranjera.

El economista José Guerra tiene su opinión respecto al petro. Cree que realmente tiene elementos más parecidos a un bono de deuda pública que a una criptomoneda. Según Guerra, la creación de esta obedece a "una operación de deuda que trata de evitar el control parlamentario". Además, hizo referencia a estas posibles inversiones como "altamente riesgosa".

Aunado a ello, después de las sanciones de Estados Unidos a esta moneda, invertir en ella requiere pensárselo dos veces antes. Tras la prohibición del presidente Donald Trump de comerciar en esta moneda, la pregunta de si es buena idea invertir en el petro o no viene a la mente de los inversores. Y prácticamente se responde sola.

¿Afectan realmente las sanciones de Estados Unidos a esta petromoneda?

Sí. En esta lucha de poder, cualquier barrera que se ponga a esta moneda supone un inconveniente. Además, un alto porcentaje de los ingresos que tiene Venezuela son gracias a la producción de crudo.

Por si esto fuera poco, más del 40% de las ventas estaban destinadas a Estados Unidos. Por lo tanto, las sanciones estadounidenses que se han estado aplicando desde inicios del 2019 con la intención de ahogar económicamente al gobierno de Venezuela han logrado sus propósitos.

Esto ha conseguido disuadir a muchas empresas extranjeras de trabajar con la petrolera venezolana PDVSA. Esto es debido a que cada vez hay menos tanqueros que estén dispuestos a correr el riesgo de cargar el petróleo venezolano y enfrentarse así a los Estados Unidos. Nadie quiere correr riesgos, ¡y menos enfrentarse a un enemigo tan poderoso!

Debido al gran número de dificultades para la exportación de crudo, PDVSA tuvo que almacenar su producción en sus costas en tanques y barcos. Una vez superada la capacidad de almacenamiento, no les quedó otro remedio que disminuir la producción.

A pesar de todos estos impedimentos, los barriles siguen yendo hacia China, India o varios destinos europeos. Y, aun haciendo frente a las sanciones, Cuba también recibe su crudo.

Como comprador o posible comprador de esta petromoneda, aquí tienes que valorar si realmente crees que lo expuesto puede suponer un problema o no para tus activos, aunque los números indican que claramente tu inversión se puede ver afectada por estas sanciones.

¿Se pueden minar petros?

Si quieres ir más allá de solo comprar estas petromonedas, aunque no lo parezca, puedes empezar a minar petros. Los mineros, aparte de los conocidos que pican piedra, son personas que tienen un incentivo ya que, cada vez que se generan nuevas petromonedas, se reparten entre ellos.

Anteriormente, minar criptomonedas era un hecho ilegal en Venezuela. Llego a haber gente en la cárcel e incluso equipos incautados por minar bitcoins. A partir del anuncio de la creación de esta nueva petromoneda, se hizo del minar criptomonedas un proceso legal. Esto provocó la liberación de los detenidos bajo estos motivos, a quienes devolvieron los equipos destinados a la minería de estas monedas.

Aun así, esta tarea no es de fácil realización. Para ello se requiere darse de alta en un registro para esta acción, el cuál es regulado por el Observatorio Blockchain de Venezuela.

El principal problema de minar petros es la cantidad de energía que requiere. Se dice que esto puede provocar el consumo de tanta luz como la utilizada en poblaciones enteras. En el caso específico de Venezuela resulta un buen negocio, ya que la energía allí tiene un coste muy bajo. Pero los frecuentes problemas de suministro eléctrico pueden complicarlo.

En resumen, las petromonedas constituyen un mecanismo de captación de ingresos, de reconversión y multiplicación de estos diferente a lo que podemos estar acostumbrados. Su empleo como criptoactivo incrementa la capacidad financiera de la población mundial que acceden a ellas a través de la cotización, inversión y reinversión.

Al principio se creó esta moneda para combatir el bloqueo financiero que sufría el país de Venezuela, pero los beneficios que puede proporcionar son tanto como para el estado, como para sus usuarios (o al menos eso dicen). Ofrece un mayor dinamismo y seguridad a clientes y a la economía nacional. A su vez, da la posibilidad de usarla y trabajar con ella desde cualquier parte del mundo.

Sumarse al carro de las petromonedas también comporta ciertos riesgos como ya se ha explicado. Decidir o no asumirlos ya será una decisión totalmente personal. Incluso el hecho también de que sea algo relativamente novedoso hace que su futuro no sea tan fácil de predecir.

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