Temáticas más rentables para invertir en el largo plazo, según los expertos

En la próxima década el mercado ofrecerá una gran cantidad de oportunidades sujetas a tendencias dependientes de los efectos de la crisis


La inversión en temáticas siempre ha suscitado gran interés para los inversores, especialmente con un enfoque a largo plazo. Tras cualquier crisis, siempre surgen oportunidades por las que apostar por el potencial que pueden tener de cara al futuro.

En este sentido, tomando como referencia el marco actual, la robótica, la inteligencia artificial o la computación en la nube representan algunas de las opciones preferidas por los expertos, aunque no son las únicas.

Invertir requiere paciencia y seguir las recomendaciones de los especialistas en dicho campo. No obstante, una vez que se es consciente de ello, hay posibilidades de las que se puede sacar ventaja como ahorradores para generar retornos a nuestras carteras con el paso del tiempo. Aquí puedes ver todas las claves y cuáles son las más interesantes.

Las grandes temáticas tras el confinamiento

Lo primero que se puede hacer es ver cuáles son las grandes temáticas, a modo general y sin entrar demasiado en elementos disruptivos tras el confinamiento del coronavirus.

En este sentido, junto con la encuesta global de analistas de Bank of America que abarca a 3.000 empresas y 25 sectores diferentes, la entidad se centraba en cinco temáticas con una capitalización bursátil 20.000 millones de dólares que pueden tener potencial en esta nueva era.

Entre los segmentos más beneficiados, describía la entidad bancaria estadounidense, se encuentran la industria sanitaria, el consumidor digital, la ESG (inversión socialmente responsable), las materias primas, el sector inmobiliario y, finalmente, el tecnológico.

Además, entre las áreas que representan un mayor desafío se encuentran: todo lo relacionado con combustibles fósiles, sector inmobiliario vinculado al comercio, automóviles, actividad vinculada a lo legislativo y la economía colaborativa:

Por una parte, lo relacionado con la geopolítica y globalización: las tensiones crecientes que chocan entre el este y el oeste. Se avanza hacia una mayor apuesta por lo local. Un tercio de los analistas de BofA ahora esperan que las compañías presionen para la reorganización de las cadenas de suministros.

También, las oportunidades que se generan por la nueva guerra tecnológica: existe una carrera por la supremacía. Los datos son los nuevos recursos básicos, lo que hace emerger una guerra tecnológica en el nuevo campo de batalla geopolítico.

La mitad de los expertos de la entidad esperan mayores gastos en TI que antes del Covid-19. Anticipan una ola de inversión en nuevas infraestructuras, tecnologías de inteligencia artificial y tecnologías del futuro.

La entidad bancaria estadounidense expone que la mayor dimensión de los gobiernos es una tendencia que no hay que dejar escapar como inversores: El estado tiene un nuevo mandato económico y social.

Un tercio de los analistas esperan cierta erosión de los derechos de los accionistas, lo que implica un aumento de los interesados. La privacidad será la moneda para comprar seguridad.

Para estos expertos, “hay que tener muy presente la revolución que se va a producir en el sector de la salud, ya que es la nueva riqueza nacional”, y los gobiernos apreciarán más esta área como un “recurso económico”.

Por último, las nuevas tendencias llegarán de la mano del nuevo consumidor. La Generación Z está especialmente preparada para la nueva era del distanciamiento social, el mundo online y la sostenibilidad. Otras generaciones “tardarán en adaptarse”, concluye la firma financiera sobre las bases que sentarán las ideas del futuro y con potencial.

Hacia la transformación tecnológica de la mano de la robótica

Teniendo en cuenta este contexto, es probable que la tecnología se vea impulsada tras la recesión ocasionada por el Covid-19. El cierre de las tiendas, las oficinas y los grandes almacenes obligó a las empresas a innovar y a hacer viable el trabajo a distancia.

No es sorprendente que las compañías tecnológicas hayan liderado el repunte de los mercados bursátiles de Estados Unidos. Así, es probable que la inteligencia artificial y la robótica sean las ganadoras, acelerando la cuarta revolución industrial, según expone Keith Wade, economista jefe de Schroders.

A largo plazo, “esta transformación tecnológica probablemente aumentará la productividad”, ya que reducirá muchos de los insumos asociados a los negocios, como los gastos de viaje y el mantenimiento del espacio de oficinas, según Wade.

Es probable que la inteligencia artificial y la robótica afecten al empleo en los mercados emergentes si se ven impulsadas por el deseo de reducir las cadenas de suministro. Si bien la economía puede llegar a pasar a un nuevo nivel de mayor productividad, el efecto inmediato es desplazar a los trabajadores que luego tendrán que volver a capacitarse o trasladarse para conseguir trabajo en la nueva economía.

Esto sólo aumentará la sensación de insatisfacción y hará que las personas busquen soluciones populistas.

La característica de la tecnología de "el ganador se lleva todo" significa que el aumento de la desigualdad persistirá durante esta fase, lo que aumentará nuevamente la búsqueda de soluciones populistas.

Los gobiernos se encontrarán “en un aprieto cada vez más difícil; como hemos visto, es poco probable que tengan el margen fiscal necesario para evitar parte de esta presión mediante el aumento de los gastos”, asegura Wade.

La salud lo cambia todo

Por otra parte, está la revolución a futuro en el ámbito de la salud. Más aún teniendo en cuenta el impacto del Covid-19. En opinión de Damien NG, director de Next Generation de Julius Baer la pandemia ha evidenciado “la debilidad de los sistemas de salud”.

Sin embargo, “esto debe servir como una llamada de atención para que todos se preparen mejor para el impacto adverso de futuras amenazas infecciosas”. Por lo tanto, es en este contexto que el covid-19 inducirá inevitablemente a las autoridades y organizaciones de salud a “reexaminar la solidez de su sistema nacional de salud”.

Para Damien NG, el alcance del brote acelerará la transformación digital de la atención médica para mejorar la atención al paciente debido a la creciente demanda de una mayor adopción digitalización en el sector, lo que debería “liberar capacidades en clínicas y hospitales”.

Para el experto, un ejemplo radica en el campo de la telemedicina. Específicamente, la consulta médica online se convirtió en un servicio de asesoramiento esencial entre los consumidores chinos durante el brote.

La creciente adopción de la digitalización en el sector sanitario está en línea con el resultado revelado por el Philips Future Health Index de 2019.

Según la encuesta, el 94% de los profesionales sanitarios chinos utilizan actualmente cualquier herramienta digital o aplicaciones móviles relacionadas con la salud, en comparación con el 85% en Arabia Saudí, el 76% en Estados Unidos y el 48% en Sudáfrica.

Tanto China como Arabia Saudí están a la vanguardia de la adopción del uso de nuevas tecnologías para rastrear datos a través de apps móviles para solventar la escasez de personal médico en sus países.

Aunque la pandemia ha cogido por sorpresa a muchos gobiernos e instituciones sanitarias, la crisis seguramente ha puesto de manifiesto la importancia de la investigación genómica.

¿A qué se debe? Según el experto de Julius Baer, a pesar de la intensa cobertura mediática que recibe el Covid-19, los profesionales médicos también están luchando silenciosamente “contra otras enfermedades más agresivas”.

En otras palabras, el análisis de la investigación contra el Covid-19 podría allanar el camino para un mayor estudio sobre las terapias basadas en la genética para combatir las amenazas a la salud presentes y futuras.

Esto no solo ayudará al mundo a lidiar con la actual infección, sino que también podría anunciar una era de tratamientos para otras enfermedades como el cáncer, el Alzheimer, la diabetes, dependiendo de la composición del ADN del paciente.

En general, “la pandemia debería fomentar una transformación a largo plazo de la industria sanitaria, haciéndola más resistente y eficiente para la humanidad”.

La Inteligencia Artificial como gran tendencia

Es en este contexto en el que algunas áreas como la Inteligencia Artificial generan la atención para muchas gestoras de fondos de inversión que están activando las luces de largo alcance en su radar para sortear estos ruidos del presente.

Dado que la demanda de tecnología es estructural y no cíclica, las temáticas a largo plazo de la cartera, “se mantienen intactas”, dice Hyunho Sohn, gestor del fondo Fidelity Global Technology.

Con un horizonte amplio para construir una cartera esta emergencia sanitaria podría ser positiva para la demanda de tecnología, ya que se incrementarán los sensores y se analizarán más datos a consecuencia de ello.

En este sentido, “la inteligencia artificial y el aprendizaje automático se desarrollarán debido a una mayor demanda de análisis”, añade Sohn. Y, más aún, puede resultar beneficioso desde el punto de vista de las rentabilidades de largo plazo.

Tal y como se observa en una última encuesta de Allianz Global Investors, aproximadamente el 75% de los consultados (responsables de tecnología en empresas con al menos 100 trabajadores), espera que sus presupuestos aumenten en 2020 en comparación con el año anterior.

El 40% dijo que la crisis del Covid-19 ha aumentado la disposición de su empresa a destinar más dinero a proyectos de TI e infraestructuras de TI.

La relevancia de la inteligencia artificial (IA) también ha aumentado durante la lucha internacional contra la pandemia, según el sondeo de Allianz GI: El 97% de los encuestados afirma que planea comenzar al menos algunos proyectos de IA este año y más del 70% asegura que uno o más de estos proyectos ya están incorporados a su empresa.

Chen expone que nos encontramos en medio de una revolución de puede durar hasta más allá del año 2040. Ahora, estaríamos en la fase del avance en el maching learning: el procesamiento de datos y la puesta a punto de las máquinas para automatizar procesos. Sería el inicio hacia un largo camino generador de crecimiento y rentabilidades.

Por su parte, Denny Fish, gestor de Janus Henderson y uno de los responsables de gestionar la estrategia Global Technology and Innovation, comenta que “la inteligencia artificial, que se enmarca del sector tecnológico, debería seguir ofreciendo oportunidades a largo plazo para los inversores”.

El experto de Allianz GI señala que esta temática, efectivamente, genera oportunidades de inversión, según la capacidad de crecimiento. El 34% del mercado lo ocuparían aplicaciones de inteligencia artificial.

Estas estarían centradas en la automatización inteligente, en el espacio de las redes sociales, en la robótica, en sistemas cognitivos, o en el aprendizaje profundo. Áreas en las que Chen ve un gran potencial.

Por otro lado, el experto concreta que el 33% del crecimiento podría verse en las infraestructuras. Aquí tendría los principales generadores de rentabilidades sería segmentos como el big data, el cloud computing, el internet de las cosas, o la revolución tecnológica en los dispositivos móviles.

En última instancia, el 30% de expansión de la inteligencia artificial se centraría en el ámbito industrial. Aquí Chen pone el foco en subáreas que pueden crear atractivo para invertir.

Algunas son el negocio de la publicidad, la agricultura, la energía, los medios de comunicación, el sector retail y de transportes, la construcción, el sector financiero, la industria manufacturera, los servicios de salud, el sistema educativo, o el negocio inmobiliario.

El crecimiento previsto para la computación en la nube

En los últimos diez años, muchos inversores se han beneficiado de las exposiciones a los índices ponderados por capitalización de mercado, como el S&P 500. Esto indica que muchas de las compañías más grandes del mundo, han tendido a generar rendimientos bastante sólidos.

Si consideramos al sector de la computación en la nube, Chris Gannatti, director del equipo de análisis de WisdomTree para Europa, concreta que éste podría ser “una vía para una exposición más específica, a las empresas de tecnología que gozan de unas perspectivas de crecimiento diversas de cara a la próxima década”. Por tanto, invertir es más que una opción.

Un informe reciente estima que los datos mundiales crecerán a una tasa anual compuesta del 61% entre ahora y 2025, de un nivel de 33 zettabits, a uno de 175 zettabits. Cabe aclarar que un zettabit equivale a 1 billón de gigabytes. En 2025, se proyecta que el 49% de estos datos se almacenará en la nube pública.

Por tanto, si uno cree que el crecimiento de este segmento continuará sin cesar, entonces “el potencial de crecimiento de la nube debería darse, posiblemente, de manera totalmente independiente a cualquier condición de crecimiento económico”, sentencia Gannatti.

Se puede ver el impacto de esto mirando a las diez principales compañías del S&P 500. Es interesante observar que abarcan ampliamente la actividad de los datos.

Algunas inclusive los recogen a través de servicios “gratuitos”, como, por ejemplo, mediante el uso de Gmail para el correo electrónico o de Facebook para conectarse con amigos y familiares.

En definitiva, se trata de temáticas que pueden representar un enorme potencial durante los próximos años. La tecnología sigue evolucionando y se espera que queden décadas de crecimiento de las que captar rentabilidades.

Las valoraciones vertidas por nuestros expertos son opiniones de carácter particular y no representan una recomendación de inversión concreta. Para maximizar los beneficios de tu capital es recomendable que consultes con un especialista que se ajuste a tus necesidades.