Diferencias entre jubilación anticipada y prejubilación

No es lo mismo jubilarse de forma anticipada que prejubilarse, ya que tu cotización a la Seguridad Social se aplicará de manera diferente.


Existen infinidad de términos que todos los trabajadores deberían conocer. Esto no solo les ayudará a entender mejor el ámbito laboral, sino también a resolver ciertas dudas. Por ejemplo, es importante distinguir entre jubilación anticipada y prejubilación. ¿Sabes qué diferencias hay? Te lo contamos en detalle.

Diferencias entre jubilación anticipada y prejubilación

Jubilación anticipada y prejubilación no pueden utilizarse como sinónimos. Básicamente porque no son lo mismo. Esto se debe a que los requisitos que el trabajador debe cumplir en cada caso, para acogerse a una o a otra, son muy diferentes.

En pocas palabras, la jubilación anticipada solo puede aplicarse cuando el empleado accede a su pensión de jubilación a una edad más temprana a la que realmente le correspondería.

Sin embargo, la prejubilación se da cuando un trabajador está en situación de desempleo. Esto quiere decir que no es pensionista jubilado, sino desempleado con derecho a cobrar las prestaciones del paro y un porcentaje de su salario.

Para que no cometas errores, descubre cuáles son las principales diferencias entre jubilación anticipada y prejubilación:

Jubilación anticipada: qué es, tipos y requisitos

Con la jubilación anticipada puedes cobrar una pensión y está regulada por la Seguridad Social. No obstante, aquí puede haber dos tipos de jubilación anticipada:

  • Jubilación anticipada voluntaria. Pueden acogerse aquellos trabajadores cuya edad sea dos años menor a la edad legal de jubilación. Dicho de otra manera, que tengas 63 años de edad y 38 años cotizados. Además, tendrás que estar dado de alta en la Seguridad Social. El tiempo mínimo cotizado son 35 años.
  • Jubilación anticipada forzosa o involuntaria. Solo es posible para los trabajadores que tengan cuatro años de edad menos de la edad legal de jubilación. Por tanto, aquí serán 61 años de edad y el tiempo mínimo cotizado sería de 33 años. Puedes acogerte a ella por enfermedad o despido colectivo, entre otros motivos.

Eso sí, en cualquiera de los dos casos debes tener muy en cuenta que se te aplicará una disminución de tu pensión por jubilación. Al no cumplir con el tiempo estipulado por ley para cobrar la pensión y adelantar tu jubilación, recibirás menos dinero que si te jubilas con 65 años y con el mínimo de años cotizados.

Además, en 2024 habrá algunas novedades con respecto a la jubilación anticipada involuntaria. Si cotizaste menos de 38 años, podrás acceder a ella a partir de los 62 años y medio de edad, o bien a partir de los 61 años si has cotizado 38 años o más a la Seguridad Social.

Prejubilación: qué es y requisitos

A diferencia de la jubilación anticipada, la prejubilación no está regulada por la Seguridad Social. Por lo tanto, no te permite cobrar una pensión por jubilación. Como te decíamos antes, solo podrás acogerte a una prestación por desempleo, en categoría de desempleado.

Desde el momento de tu prejubilación, cuando dejes de formar parte de la vida laboral, tendrás que llegar a un acuerdo con tu empresa. Normalmente, ocurre a partir de los 55 años de edad, cuando el trabajador ya tiene antigüedad dentro de la empresa. No obstante, no hay una edad mínima para prejubilarse.

En realidad, pedir la prejubilación significa que el empleado negocia con su empresa, por lo que a cambio recibirá una indemnización por despido. Lo bueno es que el trabajador podrá quedarse con una cantidad de dinero comprendida entre el 60 y el 80% de su sueldo. En algunos casos el 100%.

Ademas, la prejubilación se suele solicitar ante una situación de despido, mientras que la causa más común de la jubilación anticipada suele ser que el trabajador ya haya cotizado los años suficientes. Sin embargo, se pueden dar diferentes causas y cada empleado deberá saber qué le conviene más.

En caso de ERE o despido o colectivo, la empresa no podrá despedir a un mayor número de trabajadores con más de 50 años de edad. De lo contrario, el negocio estará obligado a pagar el importe bruto de la prestación y subsidio por desempleo (durante 18 meses tras agotar el paro) a los empleados.

De esta manera, el prejubilado tendrá ingresos por parte de la empresa que le ha despedido y también del SEPE. Así podrá recibir su nómina hasta llegar a su edad real de jubilación y seguirá cotizando a la Seguridad Social.

En definitiva, la jubilación anticipada suele ser voluntaria, mientras que la prejubilación suele ocurrir de manera forzosa o involuntaria. Eso sí, en el caso de la jubilación anticipada tendrás que reunir los requisitos enumerados antes para acogerte a ella.

Por su parte, la prejubilación no cuenta con el respaldo del Estado, así que el trabajador necesitará contar con el apoyo de su empresa para que pueda llevar a cabo todo el proceso.

Sabemos que la jubilación anticipada y la prejubilación pueden ser complejas de aplicar una vez llegado el momento. Por eso es tan importante que entiendas perfectamente los pros y contras de cada uno.

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