Gestión pasiva o Indexada: beneficios de ahorrar así para la jubilación


Ahorrar para nuestra jubilación es un concepto que se debe aplicar cuanto antes. ¿cuáles son los mejores métodos para hacerlo? Hay muchas posibilidades que nos ofrece el mercado y una de ellas es la gestión pasiva o indexada. Pero… ¿En qué consiste y cuáles son sus beneficios?

Como punto de partida, los fondos de inversión o los planes de pensiones indexados son aquellos cuya estrategia se basa en seguir un índice bursátil o un índice de renta fija intentando desviarse lo mínimo posible del índice.

Por ejemplo, aquellos cuya política de inversión sea seguir al índice Ibex 35, deberán comprar todas las acciones que pertenezcan a este selectivo y venderlas si salieran del mismo. ¿Cuáles son sus beneficios a la hora de facilitar el ahorro?

Cómo invertir a través de un plan de pensiones pasivos

Generalmente, pensando en la jubilación tendemos a ir a productos tradicionales: inversión inmobiliaria, depósitos o planes de pensiones tradicionales. Sin embargo, buscar activos indexados arrastra beneficios desde el punto de vista del ahorro.

Por ejemplo, una persona que se plantee preparar su jubilación con una inversión inicial de 5.000 euros y luego mantenga una rutina sencilla de ahorro de 100 euros al mes durante 35 años podría ahorrarse más de 70.000 euros totales en comisiones, o unos 29.000 si el plazo es de 30 años, al decantarse por este tipo de vehículos de inversión.

Observando estas cifras, resulta evidente que optar por la inversión en renta variable para asegurar nuestro futuro es “una apuesta más eficaz que recurrir a abrir un plan de pensiones de los de toda la vida en el banco de la esquina para ahorrar”, dice José Luis Cárpatos, director de inversiones de Gloversia Eafi.

Por tanto, lo más recomendable es buscar “un plan de pensiones cuya cartera tenga un core de gestión indexada más un añadido de una pequeña parte de fondos con filosofía value y algún fondo de gestión activa de alta calidad”, añade.

Esto aportaría calidad a muy bajo coste. Y es que la suscripción mínima de estos fondos es de varios millones de euros, pero “gracias al sector fintech se han convertido en accesibles para clientes que, de otro modo, nunca hubieran podido beneficiarse de sus posibilidades”, comenta el experto.

Un aspecto importante a tener en cuenta a la hora de contratar un plan de inversión es no apostar por una estrategia demasiado conservadora si al cliente le faltan aún varias décadas para la edad de jubilación.

Y es que muchos usuarios en España pasan largos años invirtiendo en el mismo lugar y, al cabo del tiempo, se encuentran con que después de las comisiones, los impuestos y la inflación no han ganado el dinero suficiente para disfrutar de una jubilación digna.

El resultado es que han asumido más riesgo que si hubieran invertido en bolsa durante esas mismas décadas, pero con resultados mucho menos satisfactorios.

Por otro lado, es interesante aprovechar el hecho de que los planes de pensiones ayudan a reducir la base imponible del cliente.

"Si reinvertimos adecuadamente lo que nos devuelve Hacienda por nuestro plan de pensiones podemos generar un ‘círculo virtuoso de inversión’, y además evitamos problemas futuros cuando vayamos a rescatar nuestro plan y veamos que el 100% de los retornos consolidados tienen consideración de rendimientos dinerarios”, afirma José Luis Herrera, analista independiente.

Por tanto, si somos capaces de vivir con el 80% e invertir el 20% restante, si mantenemos la constancia de nuestras aportaciones y nos olvidamos de las noticias de la televisión, “al final del camino lograremos interesantes”, agrega Herrera.

Ventajas de la gestión indexada

¿Cuáles son las principales ventajas de esta estrategia de inversión? En primer lugar, los fondos indexados no requieren mucha gestión ya que, una vez replicado el índice, no hay mucho más que hacer. Es por ello por lo que uno de “los principales beneficios de estos vehículos es su bajo coste de gestión”, describe Cárpatos.

A modo de ejemplo, los fondos de inversión conllevan unos costes sea que se obtenga una rentabilidad positiva o negativa. Si los de gestión activa conllevan un coste mayor por la gestión del fondo, los fondos indexados están por debajo del 1%. Un punto positivo desde el punto de vista económico.

Otro punto a favor de estos productos es que no dependen de la habilidad del gestor para obtener rentabilidad, sino “simplemente de la fluctuación del mercado”, explica Herrera. Esto nos proporciona la seguridad que de otra manera no tendríamos dado que se paga a un gestor para que maneje nuestros activos y dependemos completamente de su habilidad para obtener un rendimiento.

Hay que destacar que los fondos de gestión pasiva permiten hacer un seguimiento de nuestros activos muy fácilmente y se pueden obtener rentabilidades muy parecidas a las del mercado.

Además, “el riesgo se reduce significativamente debido a la diversificación que hace al replicar en el índice”, señala Herrera. Es como si hubiésemos invertido en las 35 empresas más importantes de España, de manera que, si una tiene rentabilidad negativa, habrá otra empresa que “tendrá un retorno positivo que compense las pérdidas”, agrega.

Tomando como referencia el largo plazo son muy rentables ya que incluso en las caídas de bolsa, incluida la caída del 2008, ya se ha producido una recuperación sobre lo perdido en esos años.

Con todo, el hecho de que en horizontes temporales amplios hayan ido bien en la bolsa, no garantiza que vayan a hacerlo en el futuro. No obstante, es un indicador que nos permite respirar un poco más tranquilos sabiendo que eso ha estado ocurriendo desde hace casi 100 años.

A diferencia con las acciones en general, no existe un tiempo en el que sea ideal invertir en los fondos indexados ya que la mentalidad es a largo plazo.

Si bien es cierto que en tiempos en los que los mercados están de capa caída, es el mejor momento para comprar, en el caso de los fondos indexados y “al mirar al largo plazo, se acaba equilibrando la balanza y se compensan unas ganancias con otras pérdidas”, analiza Cárpatos.

Warren Buffett recomienda invertir en productos indexados

Uno de los principales defensores de la gestión pasiva, paradójicamente, es Warren Buffett, uno de los gurús de la inversión value. Y es que para invertir a largo plazo pensando en la jubilación siempre ha sido contundente: “Es recomendable comprar sistemáticamente un fondo indexado de bajo coste del S&P 500. Creo que es lo que tiene más sentido prácticamente todo el tiempo”, asegura.

Buffett, es reconocido por aplicar la estrategia del value investing, la gestión activa que apuesta por seleccionar muy bien los valores en los que se invierte para ganar a largo plazo. Una fama que contrasta con uno de sus consejos más repetidos: invertir en fondos indexados para la jubilación.

Esta recomendación de uno de los grandes gestores activos supone una contradicción con su forma de invertir, pero tiene una explicación.

El conocido como el Oráculo de Omaha afirma que “el truco no es elegir la compañía correcta, el truco es esencialmente comprar todas las grandes compañías a través del S&P 500 y hacerlo de forma continuada y de una manera muy, muy económica”.

Hace años que recomienda los productos indexados para la mayoría de los inversores. Ya en 2004 en una de las cartas que dirige a sus accionistas, él es fundador y el máximo accionista de la empresa de inversión Berkshire Hathaway, explicaba el porqué de la conveniencia de los fondos indexados.

En esa carta, Buffett explicaba cómo hace para seleccionar una empresa en la que va a invertir. Aunque solo vaya a comprar un porcentaje pequeño, analizan la empresa de forma pormenorizada. También aseguraba que no se dejan llevar por el entorno macro y la política y que son conscientes de sus limitaciones.

Pero en esa misma misiva, señalaba que “la mayoría de los inversores no se toman el análisis de las empresas como una prioridad vital, aunque si fueran inteligentes sabrían que no son especialistas en ningún negocio para estimar el beneficio potencial de una compañía”.

Desde su punto de vista, el inversor particular no debe tener esa habilidad. Como explicaba en la carta: “el objetivo de los inversores particulares no debe ser elegir a las acciones ganadoras, sino adquirir una parte representativa de las empresas que están obligadas a hacerlo bien en su conjunto”.

El inversor que no quiera saber nada de lo que digan los medios, que diversifica y que mantiene a raya sus costes, obtendrá, con total certeza, resultados satisfactorios”, aseguraba en esa famosa carta.

De hecho, no es un simple consejo. Con una fortuna estimada en unos 75.000 millones de dólares, el inversor tiene estipulado que cuando muera sus acciones en Berkshire Hathaway sean distribuidas entre organizaciones filantrópicas. El dinero en efectivo, en cambio, irá a parar a su familia.

Los beneficios de esta estrategia incluso en momentos de crisis

¿Qué ha sucedido en la última crisis del coronavirus con este tipo de vehículos? Según datos de Giorgio Semenzato, CEO de Finizens, entre el 21 de febrero y el 5 de marzo, antes de las caídas más pronunciadas, la cartera de riesgo más elevado ha experimentado una rentabilidad de un 3,74% superior al Ibex 35 y de un 4,61% por encima de S&P 500, y con una volatilidad de aproximadamente la mitad.

Esto demuestra cómo una estrategia de gestión pasiva globalmente diversificada como la de Finizens arroja resultados mejores que la media, tanto en términos de mayor rentabilidad como de menor volatilidad, también en periodos de estrés de fuerte mercado”, comenta.

Con respecto a Indexa Capital, sus estrategias de planes de pensiones lograban hasta el 20 de febrero unos rendimientos anuales netos de comisiones que oscilaban entre el 6% de la dirigida al perfil más conservador al 5,9% en el más dinámico.

Unai Ansejo, cofundador y co-CEO de Indexa Capital, indica al respecto que “por su naturaleza, los productos indexados a las bolsas han caído igual que los mercados”. Igualmente, los fondos indexados a los bonos “han subido significativamente, igual que los mercados”.

En el caso de Finanbest, son carteras de entre 5 y 8 fondos de inversión, no necesariamente indexados, ya que “nuestra particularidad entre los gestores automatizados reside en que somos totalmente pragmáticos en cuanto a la cuestión de saber si es mejor la gestión activa o la gestión indexada

"Gracias a esta visión híbrida podemos elegir libremente lo mejor de ambos mundos”, asegura Asier Uribeechebarri, director general de la fintech.

Habitualmente, los productos indexados se comportan como el mercado que replican, por lo que están cayendo de manera similar a ellos. Sin embargo, “los últimos datos publicados están mostrando que, a pesar de las caídas, este tipo de productos sigue creciendo, en este momento en mercados de menor riesgo”, describe Uribeechebarria.

Algunos puntos en contra de este tipo de inversión

La mayor desventaja que tienen los fondos de gestión pasiva o los fondos indexados es la rentabilidad. Muchos critican el hecho que replicar un índice no se obtiene la misma rentabilidad que gestionando activamente estos vehículos.

Y es la realidad. La gestión activa, siendo muy bueno invirtiendo, puede batir al mercado, pero también se pierde muchas más veces, “especialmente si eres novato en la bolsa”, expone Cárpatos.

Con todo y con ello, estamos hablando que los fondos indexados dependiendo la época que estemos midiendo, han estado ganando una rentabilidad media del 8%, y si bien gestionando activamente se puede obtener más rentabilidad, también se puede perder mucho más.

En definitiva, la gestión pasiva o indexada es atractiva desde un punto de vista de inversión a largo plazo, como puede ser para ahorrar de cara a la jubilación, ya que desarrolla rentabilidades probadas en periodos amplios y sus costes de gestión son muy bajos.

Las valoraciones vertidas por nuestros expertos son opiniones de carácter particular y no representan una recomendación de inversión concreta. Para maximizar los beneficios de tu capital es recomendable que consultes con un especialista que se ajuste a tus necesidades.