Cómo mejorar la experiencia del cliente con el efecto halo

Una primera impresión puede ser fundamental a la hora de vender un producto o servicio y te explicamos cómo utilizar a tu favor el efecto halo en tu negocio.


Los sesgos cognitivos, aunque parezcan algo negativo, son muy importantes en marketing. Si bien una persona sesgada es aquella cuyo juicio no está siendo objetivo, a cualquier negocio le interesa que el público aplique un sesgo a su favor.

De esta forma, consigues que los clientes potenciales valoren positivamente tu marca y, en última instancia, conseguir más ventas. Partiendo de la base de que los consumidores no son, necesariamente, racionales, una forma de mejorar la experiencia de tus clientes es trabajando el efecto halo.

Este efecto está relacionado con las primeras impresiones, y vamos a explicarte detalladamente en qué consiste y cómo puede ayudarte.

Qué es el efecto halo y cómo funciona

El efecto halo es un sesgo cognitivo que consiste en la predisposición de una persona a otorgar ciertas cualidades en una primera impresión, aunque no se disponga de la información suficiente para ello.

En otras palabras, el efecto halo es la proyección de cualidades de forma inconsciente. La primera impresión que se tenga sobre una persona o, en este caso una marca, puede ser buena o mala, lo que significa que existe un efecto halo positivo y uno negativo.

En marketing, es un concepto muy importante, puesto que cualquier marca debe esforzarse para causar una buena primera impresión en el consumidor. El motivo por el que trabajar para conseguir un efecto halo positivo, es que la duración de estas primeras impresiones es de largo plazo.

Si logras que el consumidor tenga una buena impresión de tu producto o servicio, es bastante probable que valore tu marca positivamente en el futuro.

Tipos de sesgos que influyen en el efecto halo

El efecto halo es un sesgo cognitivo en sí mismo, pero no siempre funciona de la misma manera. Entender cómo puede generarse una predisposición positiva y cómo influye en el consumidor es importante para desarrollar una estrategia para mejorar la experiencia del cliente con el efecto halo.

Estos son los distintos sesgos que inducen a él:

Sesgo de autoridad

El consumidor se ve condicionado cuando un experto en la materia le habla positivamente del producto. Por ejemplo, un chef hablando sobre la eficacia de una marca se sartenes. Esto, general un efecto halo positivo.

Sesgo endogrupal

Está relacionado con el sentimiento de pertenencia a una comunidad. En este caso, el consumidor da prioridad al producto popular entre el grupo.

Sesgo de ilusión de verdad

Consiste en dar como cierta una cosa repetida muchas veces. Si consigues popularizar tu eslogan, por ejemplo, puedes crear un efecto halo positivo gracias a la ilusión de verdad.

Sesgo de anclaje

Con el sesgo de anclaje se prioriza la primera información recibida sobre un producto o servicio. El precio se suele usar muy a menudo como ancla en el marketing.

Cómo mejorar la experiencia del cliente con el efecto halo

Queda claro que el objetivo de trabajar el efecto halo es lograr que el consumidor se lleve una buena impresión de tu marca. Al hacerlo, le atribuirá una serie de cualidades positivas y te permitirá mejorar las ventas.

Pero ¿cómo aprovechar el efecto halo? Puedes poner en práctica distintas estrategias, que por supuesto dependerán de tu tipo de negocio:

Promociona tu producto o servicio estrella

Si te pones en la piel de alguien que todavía no conoce tu marca, seguramente llegues a la conclusión de que la mejor forma de generar un efecto halo positivo, es a través de tu producto estrella. Nos referimos al más popular y mejor valorado entre tus clientes.

Una de las formas de aprovechar el efecto halo para aumentar tus ventas es concentrando parte de tus esfuerzos en dar a conocer ese producto o servicio. Al hacerlo, los potenciales clientes conocerán las mayores virtudes de tu marca, y proyectarán en ella cualidades positivas.

Colabora con otras marcas o influencers

Si una persona de tu máxima confianza, te presenta a otra destacando sus virtudes, generará en ti una predisposición a que te caiga bien. Esto mismo sucede con los negocios.

Cuando una empresa, o una persona, presentan a su público objetivo un producto, aquellos que confíen tienen más posibilidades de verse afectados por un halo positivo.

Por lo tanto, las colaboraciones con otras marcas ya consolidadas, así como con perfiles populares que tengan buena consideración, como por ejemplo algunos influencers, pueden ayudarte a aprovechar el efecto halo.

Buen ejemplo de ello son los productos o servicios que lanzan dos empresas en colaboración, o las campañas de marketing que se llevan a cabo con creadores de contenido. El objetivo, además de aumentar la visibilidad y el alcance, es generar en el consumidor una primera impresión buena sobre tu marca.

Cuida bien tu imagen de marca

Cuidar la imagen de marca es una manera complementaria de aprovechar el efecto halo. Finalmente, la estética de tu negocio es lo primero que verá el consumidor cuando interactúe con tu empresa, bien para informarse o bien para adquirir el producto directamente.

Piensa, por ejemplo, en la estética de un restaurante. Si el local está cuidado, limpio y bien decorado, inconscientemente piensas que servirá comida de calidad. Si, por el contrario, la estética y la limpieza están descuidadas, es más probable que tu primera impresión sea negativa, aunque la comida esté buena.

Lo mismo sucede con otro tipo de negocios, como el de los cosméticos. Si cuidas el packaging, el consumidor suele sentirse más atraído por los productos, y la experiencia del cliente tiende a ser mejor.

Ejemplos de efecto halo: Apple y su producto estrella

Si todavía tienes dudas sobre qué es y cómo funciona el efecto halo, aquí tienes un buen ejemplo de marcas conocidas y su impacto en los consumidores gracias a este sesgo cognitivo:

El producto estrella de Apple, el más que conocido Iphone, siempre ha causado muy buenas impresiones entre los consumidores. Estas, se deben a la avanzada tecnología del producto, así como sus diferencias con respecto al resto de smarphones que hay en el mercado.

Gracias al efecto halo causado por el Iphone, cuando el consumidor piensa en Apple lo asocia a calidad y a tecnología avanzada, lo que hace que muchos se inclinen directamente por esta marca frente a otras del sector como Samsung.

Algo similar sucede con los vehículos Tesla, que destacan por su novedosa tecnología frente a sus competidores, así como por su particular diseño.

¿Cómo se puede evitar el efecto halo?

Si como empresario te interesa mejorar la experiencia del cliente con el efecto halo, como consumidor te interesa evitarlo. Y es que este sesgo puede llevarte a consumir de manera irracional, algo que no te conviene como particular.

La primera impresión siempre es muy importante. Por eso, si dominas el efecto halo será mucho más fácil crear tu mejor estrategia de marketing para vender más. En Yoigo Negocios te damos todas las claves para conseguirlo. Si tienes cualquier duda, entra en nuestra web o llama al 900 622 500 y estaremos encantados de ayudarte.