Innovación eléctrica a futuro del comercio: próximas tendencias tecnológicas

Desgranamos uno a uno los cambios disruptivos más importantes que están por consolidarse en los próximos meses y años.


Las grandes tendencias tecnológicas están llamadas a seguir despuntando en los próximos meses. La mayoría de ellas se han potenciado como consecuencia de la pandemia, que ha provocado una mayor digitalización y disrupción en el escenario global.

Innovación eléctrica, evolución del comercio, la investigación del coche autónomo… Son muchas áreas las que están llamadas a destacar a partir del momento actual y que, seguramente, se conviertan en una realidad imperante de la realidad en la que vivimos.

Por eso, ver su capacidad de crecimiento y descifrar su potencial es realmente importante.

El contexto como telón de fondo

Este año 2021 no está siendo del todo fácil para muchas de las grandes compañías del sector de la tecnología. Cada vez aceleran más los esfuerzos por restar poder a compañías como Facebook, Amazon, Apple y Alphabet, la matriz de Google. La sombra de la regulación se hace mucho más dominante.

En especial en Estados Unidos y Europa las autoridades se están volviendo más estrictas sobre la competencia leal y es probable que esto sea un terreno de debate en 2022.

Eso sí, la situación no resta para que se siga avanzando en lo que queda de año y que en el futuro que está por venir se vayan a consolidar esas tendencias tecnológicas. Pero antes hay que entender el esquema global.

Durante las últimas semanas del 2020 aparecieron grandes obstáculos para Google, Facebook, Amazon y Apple.

A comienzos de diciembre, reguladores federales estadounidenses y otros 45 fiscales iniciaron una demanda contra Facebook, acusaron a la compañía de ejecutar acciones presuntamente ilegales para adquirir firmas rivales y neutralizar su competencia.

También, la Comisión Europea reveló su Acta de Servicios Digitales y su Acta de Mercados Digitales, borradores de una legislación que podría cambiar por completo la regulación actual de las grandes firmas tecnológicas.

Por eso, seguramente el sector de la tecnología esté muy interesado en cómo se comportará la administración del presidente estadounidense Joe Biden con las empresas más poderosas de la industria. Todavía eso sí, se está tratando de dirimir este asunto.

Ya en el pasado, Biden fue bastante crítico con estas grandes firmas, especialmente con Facebook. Tal y como aseguró en una entrevista en The New York Times en enero, señaló que la ley que protege las redes sociales, llamada Sección 230, debía ser revocada y sustituida.

Esta normativa sostiene que las redes sociales no son, en general, responsables por las publicaciones ilegales u ofensivas que dejen los usuarios. De ahí a que muchos se hayan echado las manos a la cabeza.

Los cambios regulatorios y la presión sobre las grandes tecnológicas, sin duda, puede cambiar el esquema tal y como lo conocemos”, apunta José Luis Herrera, analista independiente.

Voces más críticas, incluso, pretenden desintegrar algunas de estas compañías, en particular Amazon, Google y Facebook.

El caso de Alphabet ya está bajo presión intensa. En octubre, el gobierno estadounidense presentó cargos en su contra por violar las regulaciones de competencia para preservar su monopolio de búsqueda de Internet y publicidad online.

Además de competencia justa, Estados Unidos podría también emprender acción sobre la privacidad de datos. El estado de California ya cuenta con un acta sobre privacidad, pero hay presiones para esbozar una política nacional.

Con todo, el mundo tecnológico avanza hacia una nueva regulación y este marco tan complejo no debería afectar a las áreas que disponen de un gran potencial de crecimiento durante los próximos meses.

Innovación eléctrica: los esfuerzos por mirar hacia el futuro

El año pasado fue negativo para la industria aeroespacial por el cierre de fronteras y cancelaciones de viajes debido a las restricciones por la pandemia. Esto se sumó a las ya existentes preocupaciones sobre el impacto medioambiental de los vuelos. Todo fue una gran incertidumbre.

Pese a la situación, las compañías implicadas se han comprometido a investigar y desarrollar aeronaves con mucha menor huella medioambiental. Por ejemplo, en septiembre, Airbus reveló tres diseños conceptuales de aeronaves que funcionan con hidrógeno.

Este 2021 podría ser el año en que Airbus firme un importante trato con Alemania, Italia, Francia y España para desarrollar un gran dron conocido como Eurodron, del cual se espera que empiece a realizar vuelos de prueba en 2025”, apunta Rafael Ojeda, analista macro de Fortage Funds.

Pero en estos meses conviene seguir de cerca la aeronave eléctrica llamada Spirit of Innovation, diseñada por el fabricante británico Rolls-Royce. Especialmente porque la compañía espera que la elegante máquina rompa el récord mundial de velocidad para un avión eléctrico al volar a casi 500 kilómetros por hora.

La innovación eléctrica de muchas compañías puede aparecer durante el segundo semestre del año e impulsar el espacio tecnológico sobre la base actual”, argumenta Ojeda en relación con esta temática.

La evolución irremediable del comercio

De igual modo, 2020 fue un año bastante desastroso para muchos comercios. La tendencia de las compras online se aceleró debido a que los clientes apenas podían salir de casa durante los confinamientos. Parece que la manera de consumir está cambiando y eso seguirá.

En este sentido, los comercios que sobrevivan puede que experimenten nuevas tendencias en 2021. Se ha reportado que Amazon expandirá su cadena de tiendas Go, que cuentan con pago automatizado sin tener que pasar por caja.

En los puntos de Amazon Go los clientes escogen los productos, los depositan en el carrito de compra y se marchan sin pasar por caja. Los pagos los realizan a través de un sistema inteligente de cámaras e inteligencia artificial que rastrea los productos escogidos y les cobra al salir de la tienda.

Amazon, Shopify y otras compañías del comercio electrónico están muy bien colocadas para avanzar en la evolución irremediable del comercio durante estos próximos meses (…) No cabe duda de que hemos iniciado una nueva era”, explica José Luis Cárpatos, director de inversiones de Gloversia Eafi.

Tecnología para el teletrabajo

Todo parece indicar que el trabajo remoto ha llegado para quedarse. Según una encuesta realizada por la CCS Insights, el 60% de los líderes de negocios en Europa occidental y América del Norte esperan que un mínimo del 25% de su personal trabajen al menos parcialmente desde casa incluso cuando acabe la pandemia.

Varias grandes compañías ya se han comprometido al teletrabajo. En octubre, Dropbox estableció que todo su personal podría trabajar desde casa y Twitter tiene una política similar.

Microsoft y Facebook también aseguran que un número significativo de sus trabajadores puede trabajar permanentemente desde casa. Dicha tesitura supone un jugoso nuevo mercado que las firmas tecnológicas pueden explotar.

Es posible que las empresas proveedoras de internet ofrezcan ofertas especiales ajustadas para el trabajo desde casa.

Ante este escenario, podrían surgir nuevos softwares que faciliten el trabajo colaborativo. “Por ejemplo, los llamados murales digitales como Miro y Mural han incrementado cada vez más su popularidad”, asegura Herrera.

Estas firmas ofrecen una representación visual de proyectos que cada miembro del equipo puede participar de forma activa”, agrega el experto.

La apuesta por los vehículos autónomos

El año pasado, mientras Europa se encontraba confinada, las compras de coches eléctricos aumentaron casi un 135%, lo que ha convertido al Viejo Continente en el motor mundial de las ventas de este tipo de vehículos, por delante de China (que registró un crecimiento de las ventas cercano al 12%).

En un momento difícil para los fabricantes de coches, las ventas mundiales de aquellos eléctricos alcanzaron por primera vez los 3,24 millones de unidades y su cuota de mercado aumentó hasta el 4,2% en 2020, frente a un 2,5% en 2019.

Según Rob Zeuthen, gestor principal de la estrategia BNY Mellon Mobility Innovation, parece que la aceleración de la transformación digital de la economía mundial observada el año pasado se ha prolongado durante 2021.

Los datos de la Agencia Internacional de la Energía (IEA) revelan que en 2020 se registró un número récord de coches eléctricos en todo el mundo: 3 millones, lo que supone un 41% más que en 2019. Sin embargo, en el primer trimestre de 2021 se registraron 2,5 veces más coches eléctricos que en el mismo periodo de 2020.

Para Zeuthen, “aunque la pandemia sigue siendo una fuente importante de riesgo e incertidumbre, la combinación de unos tipos de interés bajos, pero al alza, unos bajos niveles de inventario, nuevas fuentes de innovación en movilidad, una regulación más estricta, una mayor concienciación medioambiental”.

Además, añade: “Los cambios en las preferencias de los consumidores proporcionan una combinación de factores cíclicos y estructurales que impulsarán la demanda en todo el sector de la movilidad”.

El experto considera que la fuerte demanda de vehículos eléctricos fue el aspecto más positivo del mercado europeo en 2020 y destaca que la demanda en Europa occidental sigue superando la de otras regiones del mundo, incluida China.

Y eso a pesar de que China, que es el mayor mercado mundial de vehículos de pasajeros, ha registrado una notable recuperación de los volúmenes desde la reapertura de su economía. “La demanda continuará siendo positiva, siempre que la economía china mantenga su tendencia de crecimiento”, añade.

Aunque el mercado chino se ve respaldado por los subsidios gubernamentales, que se retirarán a finales de 2022, Zeuthen considera que el crecimiento seguirá siendo positivo, gracias al mayor interés que muestran los consumidores.

En cuanto al mercado estadounidense, el crecimiento del segmento de vehículos de pasajeros depende en gran medida de la salud del consumo y el empleo.

El gestor prevé cuando la vacunación contra la COVID-19 alcance un estado muy avanzado (especialmente en Estados Unidos, donde se resisten los antivacunas) la la economía estadounidense podrá echar a volar, aunque con altibajos.

Por las calles de Phoenix, en Arizona, ya circulan más de 300 autos autónomos, recogiendo y dejando pasajeros sin ningún conductor humano al volante. Es parte del proyecto Waymo One, que en octubre inauguró este servicio autónomo para el público.

Waymo tiene el apoyo de Alphabet, la matriz de Google, y juntas lideran la implementación de la conducción autónoma en Estados Unidos y para 2021 hay planes para expandir este negocio más allá de Phoenix.

Los rivales no se quedan atrás. Cruise, de General Motors, está probando su servicio en San Francisco, una ciudad donde el clima y el trazado de las calles son más desafiantes que la soleada Phoenix.

En octubre, Cruise recibió permiso para probar sus coches autónomos y el plan es lanzar un servicio autónomo como el de Waymo, pero la compañía no ha dicho cuándo podría ser.

Lyft también está probando sus autos autónomos en San Francisco, aunque se cree cree que va con más atraso que Waymo y Cruise.

Mientras tanto, en diciembre, Uber abandonó su intento de desarrollar sus propios coches autónomos. La firma vendió esta división a Aurora Technologies, que cuenta con el respaldo de Amazon, y se enfoca en sus servicios de taxi y entrega de comida.

En China, AutoX lidera el sector. A principios de diciembre, su flota de 25 automóviles en Shenzhen comenzó a realizar pruebas sin controladores de seguridad ni control remoto.

Dejando de lado los coches eléctricos, Zeuthen ve cada vez más oportunidades de inversión relacionadas con la movilidad.

Diversas áreas están mostrando tendencias de crecimiento estructural, lo que debería crear oportunidades entre los proveedores de redes 5G, las redes informáticas en la nube, las infraestructuras y, cada vez más, los sistemas avanzados de asistencia al conductor (ADAS, por sus siglas en inglés)”, explica.

No hay dudas de que las tendencias tecnológicas se van a explotar durante los próximos meses y que la realidad va a cambiar por completo. Solamente estamos al principio de un entorno transformador que generará más facilidades a la sociedad en un mundo que ya alcanza a ver la normalidad.