Cómo reforzar y mejorar la seguridad laboral en el trabajo

El secreto de las políticas de prevención laboral está en la capacidad de identificar los peligros potenciales de un negocio y controlarlos.


En 2021 fallecieron un total de 705 personas por accidentes laborales, 575 de las cuales lo hicieron durante su jornada de trabajo, según datos de epdata. Son 3 casos menos que en 2020, un descenso imperceptible que da peso a la seguridad laboral.

Tanto si estás al frente de una empresa como si eres trabajador, es conveniente que prestes mucha atención a todo lo relacionado con la prevención de riesgos laborales.

Como responsable es importante velar porque la formación en esta materia sea lo más completa posible, y como empleado interesarte por ello y adquirir los conocimientos necesarios para evitar riesgos innecesarios.

prevención de riesgos laborales
Número de accidentes laborales en España | Statista

Prevención de riesgos laborales

La prevención de riesgos laborales es la disciplina encargada de establecer una serie de actividades y medidas orientadas a garantizar la seguridad y la salud de los empleados de una empresa.

Pero cuidado porque, cuando se habla de riesgos, estos no se limitan exclusivamente a accidentes con consecuencias físicas. Lo que conocemos como "accidentes" tradicionales.

Se entiende como "riesgo laboral" la posibilidad de sufrir cualquier tipo de patología, enfermedad, o lesión derivada del trabajo. Los tipos de riesgos laborales que existen son los siguientes:

  • Físicos: se entienden como las lesiones físicas que se puedan sufrir a consecuencia del trabajo. Puede tratarse de problemas musculares, auditivos, óseos, de visión, etc.
  • Ambientales: consecuencia de eventos relacionados con la naturaleza que escapan al control humano. Lluvias que pueden provocar inundaciones, tormentas eléctricas, vientos huracanados que puedan derivar en un accidente, etc.
  • Mecánicos: los relacionados con la maquinaria que se utiliza en el entorno de trabajo.
  • Psicosociales: fatiga, estrés, ansiedad o cualquier patología derivada de no adaptarse al ritmo o la exigencia en el trabajo.
  • Químicos: la posibilidad de contraer cualquier virus o alergia en el entorno laboral se considera riesgo químico.
  • Ergonómicos: daños físicos derivados de malas prácticas como no sentarse correctamente, cargar con más peso del adecuado, etc.

Cada empleo tiene una serie de riesgos distintos, en función de cuál sea la actividad que desempeñen los trabajadores y dónde lo hagan.

Por ejemplo, un trabajador de la construcción suele tener más peligro de sufrir algún tipo de accidente con secuelas físicas, mientras que un minero será más propenso a padecer afecciones respiratorias.

Si tu trabajo es de oficina y pasas muchas horas sentado delante del ordenador, tu vista puede resultar dañada al igual que tu espalda en caso de no sentarte en la postura correcta durante la joranda laboral.

Las medidas para evitar estos riesgos van desde protecciones físicas, como puede ser el uso de un casco en algunos empleos, hasta cursos orientados a que el trabajador adquiera una serie de conocimientos.

Seguridad y salud laboral

Enmarcada dentro de la prevención de riesgos laborales encontramos la disciplina "seguridad y salud laboral". Si la anterior se basa en el desarrollo de las medidas necesarias para evitar los riesgos, esta consiste en la aplicación práctica de dichas medidas.

Para esta tarea, suele haber grupos de técnicos y especialistas que se encargan de identificar y prevenir los riesgos.

Cabe destacar que, es obligación del empresario formar e informar a sus trabajadores de todo lo relacionado con la seguridad laboral. A nivel estadístico, los peligros más habituales son:

  • Accidentes de tráfico
  • Enfermedades cardiovasculares
  • Golpes
  • Caídas de altura
  • Contactos eléctricos

Todos estos riesgos se tratan desde la disciplina de la seguridad laboral, que en este caso, debe identificarlos e imponer medidas que los eviten.

Así pues, si un empleado está en contacto con aparatos eléctricos, deberá llevar la protección adecuada, así como una sujeción correcta si trabaja a mucha altura. Para los accidentes de tráfico, lo más efectivo es educar en seguridad vial.

Dentro de la disciplina de seguridad y salud laboral, en España existen cuatro especialidades:

  • Seguridad en el trabajo: evalúa y controla los riesgos que tienen relación con las instalaciones del lugar de trabajo, maquinaria, equipos, procesos…
  • Higiene industrial: establece medidas higiénicas para prevenir la aparición de enfermedades relacionadas con el trabajo.
  • Ergonomía y psicosociología aplicada: la ergonomía vela porque el lugar de trabajo se adecúe al empleado, mientras que la psicosociología previene los riesgos relacionados con la naturaleza psicosocial del entorno laboral.
  • Medicina del trabajo: vigila la salud de los empleados y la detecta la propensión de cada uno a desarrollar patologías que tengan que ver con su actividad laboral.

Todas las cuestiones relacionadas con estas materias están reguladas en la ley 31/1995 de prevención de riesgos laborales. Veamos cuáles son las claves de esta legislación.

Mejorar la seguridad laboral

La ley regula la prevención de riesgos, su eliminación o disminución, así como la formación de los empleados en dichas cuestiones. Su ámbito de aplicación es el de los trabajadores por cuenta ajena y aquellos al servicio de las Administraciones Públicas.

Esta ley reconoce el derecho del trabajador a ser protegido en su entorno laboral, y establece el deber tanto del empresario como de las Administraciones Públicas a proporcionar los medios necesarios para esta protección.

Así pues, para mejorar la seguridad de los trabajadores, desde el sistema general de gestión de la empresa deberá impulsarse un plan de prevención de riesgos laborales. Este debe incluir:

  • Medidas corporales de protección en caso de ser necesarias: cascos, zapatos revestidos de hierro para evitar golpes con cargas pesadas, arneses para los que trabajen a mucha altura…
  • Acciones que prevengan el estrés, ansiedad o similares: organizar charlas con los empleados, realizar encuestas para valorar su satisfacción y proporcionar apoyo psicológico en caso de que el trabajo lo requiera.
  • Garantizar que el entorno laboral es totalmente seguro: que tiene suficientes salidas de emergencia situadas en los lugares correctos y, por supuesto, que las instalaciones resisten cualquier evento meteorológico.
  • Instruir a los empleados para actuar en caso de incendio mediante simulacros.

Acerca de la elaboración y aplicación de dicho plan, existe la figura del técnico de prevención de riesgos laborales; un profesional titulado al que los empresarios y las Administraciones Públicas pueden acudir para delegar esta tarea.

En definitiva, en caso de ser trabajador es importante que aproveches la formación que tu empresa te proporcione en materia de riesgos laborales para evitar un accidente y prevenir una enfermedad.

Si, por otro lado, eres empresario, ten muy presente tu deber de poner a disposición del trabajador todas las medidas pertinentes para evitar que se materialice cualquier peligro en el entorno laboral.

¿Cuál es la mejor postura para afrontar esto? Pues la de la información. Entra en nuestra web o llama al 900 622 500 y equípate con el Internet de Yoigo Negocios que te permitirá estar al día de toda la normativa en cuestiones de prevención.