Cláusulas del contrato laboral: qué son y tipos que debes conocer

Firmar tu contrato de trabajo sin que conozcas a fondo el significado de cada una de las cláusulas puede ser un grave error con implicaciones legales.


¿Te has planteado alguna vez cuántas personas firman sus contratos laborales sin entender bien el contenido? Seguramente, muchas más de las que te imagines.

Puede parecer algo normal, pero la realidad es que se trata de una situación grave. Y es que el contrato laboral contiene información crucial sobre la relación entre el trabajador y la empresa.

Antes de firmar nada, hay que repasar con detalle las cláusulas de un contrato laboral. Ante la duda, es preferible incluso consultarlo con un profesional, aunque a continuación te explicaremos exactamente qué son las cláusulas y los tipos que debes conocer.

Qué es una cláusula

Una cláusula, en general, es una disposición legal. Cuando se incluye en un contrato de trabajo o en cualquier otro documento, lo que se disponga en ella es jurídicamente exigible. Esto significa que las partes que participan en el contrato deben cumplir con las cláusulas estipuladas en él.

Concretamente en los contratos laborales, las cláusulas determinarán los derechos y obligaciones tanto de empleado como de empleados, motivo por el que todos los trabajadores deben revisarlas bien.

Según el Código Civil, los contratos tienen fuerza de ley por lo que, en caso de incumplirse una cláusula, la parte que lo haga puede verse afectada de alguna forma.

El trabajador podría ser despedido y el empleador verse obligado a indemnizar al empleado en caso de no respetar lo estipulado en el contrato. En todo caso, las cláusulas están limitadas por la ley.

Tipos de cláusulas en un contrato laboral

Las cláusulas del contrato laboral son de dos tipos: obligatorias y adicionales. Las primeras tienen que incluirse en todos los contratos de trabajo sean del tipo que seas, para después presentarse ante el SEPE (Servicio público de empleo).

Identidad

El contrato de trabajo debe identificar a ambas partes, tanto empleado como empleador, indicándose el nombre y el documento de identidad.

Fecha

Es obligatorio incluir la fecha de inicio del contrato. En caso de no ser indefinido sino temporal, también tiene que añadirse la duración previsible del mismo, aunque es posible incluir cláusulas de renovación.

Dirección de la empresa o del lugar de trabajo

En el contrato es necesario especificar el domicilio social de la empresa, o el lugar de trabajo donde debe desplazarse el empleado para realizar sus tareas. En caso de que sean varios los centros de trabajo, tienen que indicarse todos.

Características del puesto

El contrato tiene que especificar la categoría del puesto, el grupo profesional y una breve descripción de las tareas que llevará a cabo el empleado.

Convenio laboral

Otra de las especificaciones del contrato debe ser la del convenio laboral al que se adhiere el puesto ofertado, que tendrá que indicarse añadiendo los datos necesarios para identificarlo.

Salario

Las condiciones sobre el sueldo del empleado deben quedar igualmente explicadas en una de las cláusulas obligatorias del contrato de trabajo. Esto incluye la cantidad, periodicidad del pago y complementos salariales si los hay.

Horas de trabajo

La duración y distribución de la jornada laboral también tiene que añadirse en una de las cláusulas obligatorias del contrato.

Vacaciones

Es obligatorio indicar en el contrato los periodos vacacionales y días de descanso remunerado.

Preavisos

En caso de querer extinguir el contrato, tanto el empleado como el empleador tienen la obligación de respetar los preavisos correspondientes, que tendrán que señalarse también en el contrato.

Firma

La firma de ambas partes tiene que adjuntarse para demostrar la conformidad de las dos. Por otro lado, están también las cláusulas adicionales, que pueden incluirse o no por parte de la empresa según lo considere.

Contrato de trabajo

Recordemos que estas están limitadas por la ley, ya que una empresa no puede imponer al trabajador las condiciones que considere si estas van en contra de sus derechos.

Cláusulas adicionales en el contrato laboral

Este tipo de cláusulas son secundarias pero tienen el mismo peso legal que las vistas. Además pueden modificar sustancialmente las condiciones de la relación laboral entre el empleado y la empresa.

Confidencialidad

La empresa puede exigir al trabajador que no divulgue información y datos relacionado con ella. Cabe destacar que, aunque esta no se incluya, el derecho laboral regula el secreto profesional como algo exigible a los empleados.

Asimismo, a la empresa también se le puede exigir que cumpla con la cláusula de confidencialidad.

Exclusividad

Se trata de una cláusula que exige al trabajador plena dedicación a su empresa, sin posibilidad de ser pluriempleado. Dado que el pluriempleo o pluriactividad es un derecho laboral, en caso de incluirse una cláusula de exclusividad, esta debe remunerarse debidamente.

Permanencia

Si el trabajador recibe formación dentro de la empresa, esta puede exigirla una permanencia mínima en su puesto. En caso de que el empleado la incumple, la empresa tiene derecho a una compensación económica por daños y perjuicios.

Periodo de prueba

La empresa pueda añadir una cláusula adicional que establezca un periodo de prueba para determinar si el trabajador es apto para el puesto. Finalizado este periodo, se decidirá si se renueva o no al empleado.

Horas extra

Si la empresa necesita que el trabajador haga más horas de las estipuladas en su contrato, puede añadir esta cláusula adicional indicando las horas y la remuneración. Estas, nunca pueden superar las 80 horas anuales.

Prorrateo de pagas

Los trabajadores, como ya sabemos, tienen derecho a 14 pagas anuales, aunque las dos extras pueden prorratearse entre los 12 meses del año. En ese caso, tendrá que incluirse en el contrato.

Comisiones

Si existe un sistema de retribución por objetivos, también tiene que indicarse en el contrato mediante una cláusula adicional.

Consideraciones antes de firmar un contrato laboral

Ahora que ya sabes cuáles son las cláusulas obligatorias y adicionales de un contrato, lo entenderás mejor cuando lo leas. No obstante, antes de firmarlo te aconsejamos revisar primero las leyes laborales, para asegurarte de que ninguna de las cláusulas contraviene la ley.

En ocasiones y por desconocimiento, se aceptan cláusulas abusivas que no se reclaman por no saber que lo son.

Fíjate en la temporalidad y las posibilidades de renovación, sobre todo porque te permitirá saber cuáles son las posibilidades reales de permanecer en la empresa a largo plazo. Comprueba también que el salario coincide, como mínimo, con lo estipulado en el convenio laboral.

Aunque el sueldo cumpla con la ley, compáralo con la media del sector, y negocia si es necesario antes de aceptar el que te ofrecen. Por último, revisa si existe cláusula de plena dedicación, algo importante especialmente para aquellos que son autónomos, o trabajan por cuenta ajena a cambio de un salario muy bajo.

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