KPI y OKR: diferencias para medir el rendimiento de tu negocio

Hay muchas fórmulas de medición, pero lo más importante es que siempre haya un cierto seguimiento del progreso en todos los proyectos empresariales.


Más y más conceptos, anglicismos y acronimias. ¿Es el mundo empresarial tan difícil de entender? La realidad es que no. Y el mejor ejemplo de ello son los medidores de rendimiento, un campo muy intuitivo y valioso.

Algunas de esas herramientas son indicadores como el KPI o el OKR. En concreto, estos dos se confunden habitualmente, pese a que son términos distintos. En este artículo, te explicaremos qué son cada uno, qué diferencias hay entre ellos y cómo ayudan a medir el rendimiento de tu negocio.

KPI y OKR: dos indicadores distintos

Para entender bien las diferencias entre estos dos términos, el primero paso es definir ambos. Como verás a continuación, a nivel teórico es fácil confundirlos, por lo que más adelante plantearemos un ejemplo de cada uno para que no queden dudas al respecto.

Los KPI, siglas en inglés de Key Performance Indicator, son lo que en español se conoce como indicadores clave del desempeño. Se utilizan, como su propio nombre indica, para evaluar el rendimiento de un trabajador, un departamento o una empresa, pero también una acción concreta o proyecto. En otras palabras, se trata de métricas para valorar el desempeño.

Por otro lado, OKR son las siglas de Objectives and key results, es decir, objetivos y resultados clave. Son también indicadores, pero a diferencia de los KPI, que miden el rendimiento de la actividad, estos evalúan los resultados obtenidos. En este caso, no se hace un seguimiento de la cantidad de trabajo realizado, sino de los objetivos alcanzados con ese trabajo.

Los KPI, pueden entenderse como métricas numéricas que aportan información sobre lo útil que está siendo un determinado esfuerzo, evaluándolo a través de distintos números y porcentajes.

En el caso de los OKR, se trata de indicadores flexibles, que pueden ir cambiando y adaptándose en función de las circunstancias de la empresa. Si, por ejemplo, se consigue uno de esos objetivos demasiado rápido, puede concluirse que no era lo bastante ambicioso. Si pasa el tiempo y no se alcanza, puede significar que era demasiado ambicioso.

KPI OKR
Miden el rendimiento Miden los resultados del rendimiento
Fijos Flexibles

Como ves, a nivel teórico hay una clara distinción entre los KPI y los OKR porque, aunque ambos sean indicadores que ayudan a una empresa a alcanzar el éxito, miden cosas distintas. Sin embargo, las diferencias entre ambos van más allá:

Diferencias entre KPI y OKR

Si profundizamos un poco más en ambos conceptos, descubriremos que las diferencias entre los KPI y los OKR no son solo en términos de lo que miden, sino también en qué información se basan, cada cuánto tiempo se utilizan y cómo influyen en los trabajadores de una empresa.

Objeto de estudio

Los KPI miden, como ya hemos indicado, el desempeño de una determinada actividad, persona, equipo, etc. su objeto de estudio, por tanto, es el rendimiento. En el caso de los OKR, su objeto de estudio son los resultados obtenidos y el cumplimiento de los objetivos.

Información en la que se basan

Los KPI funcionan evaluando los resultados de una acción, para valorar cómo de productiva está siendo. Se basan, por tanto, en cosas que ya se han hecho. Los OKR, por el contrario, se basan en las aspiraciones que tiene la empresa, es decir, en lo que quiere conseguir.

Tiempo de evaluación

La frecuencia de uso de los KPI varía en función de las necesidades de la empresa. Es probable que se utilice estos indicadores de forma constante, o cada cierto tiempo para evaluar el desempeño. Los OKR, por el contrario, valoran los resultados, por lo que se utilizan cada cierto tiempo, generalmente de forma trimestral, semestral o anual.

Cómo influyen en la empresa

Los KPI miden el rendimiento, de modo que su objetivo es evaluar si el trabajo se está realizando correctamente o si hay que cambiar la dinámica. Los OKR, por otro lado, están destinados más bien a motivar al personal, informando del logro de objetivos o reajustándolos si es necesario.

En definitiva, existen varias diferencias entre ambos indicadores, con la particularidad de que se complementan y, en algunas ocasiones, incluso se solapan. En un momento dado, un OKR, es decir, un resultado clave, puede utilizarse como KPI para medir el rendimiento, por ejemplo.

Así pues, y para despejar cualquier duda que pueda quedar al respecto, vamos a compartir ejemplos de ambas cosas.

Ejemplos de KPI y OKR

Para poder poner ejemplos concretos tanto de OKR como de KPI, tenemos que comenzar concretando el ejemplo de una empresa. Supongamos, que tienes una newsletter online con una base de 1000 suscriptores, y por supuesto tienes el objetivo de hacerla crecer, digamos, hasta los 5000 suscriptores en un año.

En ese caso, tendrás que establecer algunos resultados y objetivos clave, y por supuesto evaluar el rendimiento de las acciones que estás llevando a cabo para conseguirlo. Veamos cómo podrías medir el rendimiento de tu negocio mediante estos dos indicadores.

Ejemplos de OKR

Para lograr el objetivo clave, que sería alcanzar una base de 5.000 suscriptores en un plazo de un año, lo ideal es establecer varios resultados clave que allanen el camino para conseguirlo.

Algunos de los resultados clave podría ser los siguientes:

  1. Ampliar la base de contactos: conseguir los correos electrónicos de más personas interesadas en suscribirse a la newsletter.
  2. Mejorar el contenido de la newsletter: aumentar la calidad de lo expuesto en la newsletter.
  3. Enviar publicidad al correo de los nuevos contactos: enviar emails a aquellas personas que figuren en la base de datos, pero no estén suscritas.
  4. Conseguir x suscriptores al mes: si el objetivo es lograr 000 suscriptores más en un año, habría que captar unos 334 mensuales.

Ejemplos de KPI

En este caso, los KPI serían las métricas utilizadas para saber si el rendimiento de las actividades es óptimo para lograr cumplir los resultados clave. Por ejemplo, se puede consultar semanalmente el número de contactos en la base de datos, para ver si se está ampliando.

Para valorar la calidad de la newsletter, se puede lanzar una encuesta entre los suscriptores y evaluar sus resultados. Otro KPI, sería el seguimiento de la publicidad que se envía a los correos electrónicos de la base de datos.

Y por último, habría que hacer un seguimiento de los suscriptores que se están consiguiendo cada mes, para saber si se está siguiendo el camino correcto para conseguir el resultado clave.

Si todas estas métricas dan resultados positivos, lo lógico es pensar que en el plazo de un año se conseguiría llegar a los 5.000 suscriptores. En caso contrario, habría que incrementar los esfuerzos o modificar el objetivo.

En cualquier caso, lo más importante es que cuentes con la máxima informacion posible. Los datos son valor y en Yoigo Negocios lo sabemos. Por eso te ayudamos a medir tus KPI y OKR con la mejor tarifa. Entra en nuestra web o llama al 900 622 700 y descúbrela.