Cierre contable y cierre fiscal: pasos para autónomos

Los errores administrativos derivados del cierre contable acarrean a los trabajadores autónomos millones de pérdidas cada año.


Sí, aunque se suela predicar lo contrario, ser autónomo tiene sus ventajas. Ser tu propio jefe es, sin lugar a duda, mucho más motivador que trabajar para un tercero.

Además, aunque siempre dependiendo de cuál sea tu labor, cuando eres trabajador por cuenta propia tienes la posibilidad de decidir tus propios horarios, gestionarte los días libres, etc.

Sin embargo, una de las desventajas del autónomo es hacerse cargo de todos los trámites relacionados con la fiscalidad del trabajo. Las declaraciones trimestrales de IVA o el cierre contable y fiscal son un auténtico dolor de cabeza para muchos trabajadores por cuenta propia, sobre todo si no tienen un gestor que se haga cargo.

Para facilitarte la tarea, vamos a explicarte cómo realizar el cierre contable y fiscal, paso a paso.

Cierre contable: ¿qué es?

El cierre contable es el procedimiento a través del cual un autónomo o una empresa pueden conocer el resultado del ejercicio, esto es, si al finalizar el año su negocio ha sido rentable.

Se obtiene calculando la diferencia entre la totalidad de ingresos percibidos y los gastos relacionados con la actividad laboral.

El resultado obtenido se conoce como resultado contable. En muchas ocasiones, y a causa de la falta de formación, se confunde este con el resultado fiscal, aunque se trata de dos conceptos distintos.

El ciclo contable abarca la actividad económica del autónomo o de la empresa entre el 1 de enero y el 31 de diciembre.

Cierre fiscal: ¿qué es?

El cierre fiscal se define también como el resultado del ejercicio, pero en este caso, se trata del trámite gracias al cual se calculan los impuestos que le corresponde abonar al autónomo.

Por este motivo, se confunde muchas veces con el cierre contable, a pesar de que no son lo mismo.

La diferencia entre cierre contable y cierre fiscal es la siguiente: el cierre contable, como ya hemos dicho, se realiza calculando la diferencia entre ingresos y gastos. No obstante, una vez hecho esto, hay una segunda fase en la que se realiza una serie de ajustes, tras los cuales se obtendrá el resultado fiscal.

Estos ajustes, consisten normalmente en distintos tipos de deducciones a las que el autónomo puede acogerse por las diferentes razones que prevea la ley al respecto.

Así por ejemplo, actualmente existe una bonificación por contratar el servicio de personas con discapacidad, con el objetivo de mejorar su integración.

Sobre el resultado fiscal, se calculan los impuestos que le corresponde pagar al autónomo.

Cómo realizar el cierre contable y fiscal paso a paso

Lo mejor para llevar a cabo estos trámites sin cometer errores, es hacer una checklist de cierre contable y fiscal. De esta manera, es posible hacer los cálculos paso a paso, sin olvidar nada.

Lo correcto para que salgan bien las cuentas, es comenzar por el cierre contable. Estos son los pasos a seguir:

  1. Sumar todas las facturas: El autónomo tendrá que sumar el importe de todas las facturas que haya emitido a lo largo del ejercicio.
  2. Sumar el resto de los ingresos: Las facturas representan únicamente los ingresos por ventas, a los que habrá que sumar también otros ingresos en caso de haberlos obtenido (ayudas, subvenciones, ganancias…).
  3. Sumar todos los gastos: Una vez claros los ingresos que ha obtenido el autónomo, para seguir con el cierre contable es necesario localizar todos los gastos relacionados con su actividad laboral. Estos incluyen servicios contratados, gestoría y asesoría, bienes adquiridos para desarrollar la actividad, facturas de suministros, formación y curso, cuota de autónomos, etc.
  4. Restar gastos a ingresos: una vez reunidos y sumados todos los gastos, así como las amortizaciones si las hubiera, la cantidad total deberá restarse a la totalidad de los ingresos. Con esta última operación, se obtiene el resultado contable antes de impuestos.

Llegados a este punto, se comienza con el cierre fiscal. O sea, el proceso para calcular la base imponible sobre la que a su vez se calculan los impuestos que corresponde abonar.

El resultado obtenido una vez restados los tributos, se conoce como resultado contable después de impuestos.

  1. Calcular gastos no deducibles: Multas, donativos, sanciones, porcentaje del móvil según el uso, 50% del IVA de la gasolina, etc., son un conjunto de gastos que deben tenerse en cuenta en el cierre fiscal pero no podrán deducirse para beneficiarse al pagar impuestos.
  2. Calcular las reducciones fiscales: Si el autónomo cumple con una serie de requisitos, existe la posibilidad de aplicar ciertas reducciones fiscales, tales como el 30% de los rendimientos generados en más de dos años o reducciones por el inicio de la actividad económica. Si se trata de autónomos con un solo cliente o económicamente dependientes, también puede aplicarse una reducción fiscal.
  3. Deducciones: De todos los gastos del autónomo, un porcentaje de ellos será deducible, por ejemplo, el 50% del IVA de la gasolina en caso de desplazarse en coche por razones laborales.
  4. Obtener la base imponible para el pago de impuestos: Una vez aplicadas todas las reducciones y deducciones posibles al resultado contable antes de impuestos, se obtiene la base imponible, de la cual el autónomo tendrá que abonar el porcentaje de tributo que le corresponde a la Hacienda Pública.
  5. Obtener el resultado contable después de impuestos: Tras restar los impuestos que toca abonar, se obtiene el resultado contable después de impuestos.

Todos los resultados obtenidos durante el cierre contable y fiscal, es conveniente que pasen a formar parte del libro de cuentas del trabajador por cuenta propia. Aunque la ley no especifica que sea obligatorio contar con uno, la Hacienda Pública puede exigirlo si se abre cualquier investigación.

Ayuda para realizar los cierres contables y fiscales

Como ves, existe diferencia entre el cierre contable y fiscal, aunque se trata de trámites para los que generalmente la mejor opción es contar con un gestor o asesor fiscal.

No obstante, si quieres ahorrar en gastos, sobre todo al comienzo de tu actividad laboral siendo autónomo, con estas indicaciones puedes realizar tú mismo ambas gestiones.

Aun así, puedes sentirte abrumado al enfrentarte a tantos números y papeleo, no te alarmes, en Yoigo Negocios estamos para ayudarte. Entra en nuestra web o llama al 900 622 500 y pídenos consejo en todo lo que necesites.