Cómo gestionar adversidades si eres emprendedor o autónomo

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En tiempos de crisis es cuando mejor se demuestra la capacidad de gestión de un emprendedor o autónomo, y hoy te damos algunos consejos para que lo logres.


Trabajar por cuenta propia es sinónimo de "peligro". Las adversidades de emprender son muchas (quebrar, no conseguir financiación, etc). Sin embargo, hoy te contamos cómo gestionar esas adversidades si eres emprendedor o autónomo.

Cómo gestionar adversidades si eres emprendedor o autónomo

Dar consejos es fácil. Lo que cuesta es aplicarlos uno mismo. En cualquier caso, si atraviesas un momento de crisis o necesitas un plan de prevención para el futuro, aquí tienes un manual completo para autónomos y emprendedores de cómo gestionar las adversidades.

Antes de nada debes saber que cada empresa es distinta. Esto significa que cada crisis debe gestionarse de manera diferente. No es lo mismo afrontar una crisis cuando tu negocio está dando sus primeros pasos, que cuando la empresa ya está consolidada.

Dicho esto, aquí te ofrecemos varias medidas que te ayudarán como emprendedor o autónomo a superar cualquier crisis empresarial:

Plan de prevención o gestión de crisis

Antes de que lleguen las adversidades, es importante saber cómo actuar en caso de que se produzcan. De nada sirve después dar soluciones, si antes no cuentas con un buen plan de gestión de crisis.

Para determinarlo, estos son los pasos que debes seguir:

Crear un buen equipo

Contar con un equipo, capaz de mantenerse unido en las buenas y en las malas, es fundamental. De hecho, este es el punto más importante para muchas empresas. Nos referimos a la buena cultura de empresa, con valores sólidos y líderes que de verdad sepan liderar.

Por tanto, la cultura corporativa es un elemento esencial para tu negocio. Como emprendedor o autónomo, debes lograr que tus empleados se impliquen en su trabajo. Tus clientes lo notarán, ya que obtendrás resultados de calidad.

Evaluación de riesgos e impacto

Una vez cuentes con un equipo y unos valores sólidos, deberás evaluar los riesgos reales dentro de tu empresa. Para ello, puedes elaborar una brainstorming con todos los posibles riesgos y su impacto. Así, te será más sencillo abordar uno a uno y no olvidarte de ninguno.

Planificar la respuesta

Aunque no todo es previsible, te recomendamos identificar qué tipos de respuesta puede dar tu empresa a cada uno de los riesgos. Sobre todo, la capacidad de reacción debe ser inmediata. Algunos ejemplos son:

  • Protección contra ciberataques. No es la primera vez que te hablamos sobre la importancia de la ciberseguridad en tu empresa. En caso de sufrir un ataque informático, deberás contar con especialistas en software que puedan solucionarlo lo antes posible.
  • Elegir los mejores abogados. No esperes a que lleguen las adversidades. Por si acaso, debes contar con un buen servicio jurídico. Antes de elegir un abogado para tu empresa, evalúa cuáles son los posibles problemas legales que podrían existir en el futuro.
  • Buen servicio de atención al cliente. Aunque la empresa atraviese una crisis, el cliente debe recibir siempre la mejor atención. De no ser así, estarías cometiendo un grave error y los daños podrían ser irreparables. Ante todo, sé humilde.

Actualizar el plan de crisis

Cuando hayas creado tu plan de crisis, no te olvides de actualizarlo. Esto es muy importante, ya que algunos puntos podrían quedar obsoletos. Por ejemplo, las amenazas online en tu empresa pueden cambiar según el momento. Así que evita cometer errores de ciberseguridad y actualiza tu plan cada cierto tiempo.

Además, hazte la siguiente pregunta: en caso de crisis, ¿mis prioridades son hoy las mismas que hace un año? Probablemente no. Tendrás que analizar en detalle esta parte.

Para ello, te sugerimos hacer un análisis DAFO —Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades— en tu empresa. Te será de gran ayuda a medio y largo plazo.

Por otro lado, no es lo mismo afrontar una crisis imprevisible —como la pandemia por coronavirus— y que el resultado no sea el mejor, que hacer una mala gestión de las adversidades por falta de previsión.

Los riesgos siempre estarán presentes. Sin embargo, más vale prevenir y contar con un programa que te facilite las cosas en cada momento. Ser una persona proactiva, organizada y saber delegar tareas a tu equipo —porque confías en quienes te rodean— es imprescindible.

Ahora que sabes cómo prevenir crisis, te contamos qué hacer si te encuentras inmerso en ellas y no sabes por dónde empezar.

Plan de continuidad del negocio

Salvo que la empresa quiebre y no haya vuelta atrás, rendirse no es una opción. Te recomendamos seguir adelante con tu negocio. Es lo que se conoce como Business Continuity Management (BCP).

Pese a lo compleja que sea la situación, es importante que gestiones la continuidad de tu negocio. También se llama plan de contingencia, ya que son medidas que se plantean en la empresa para situaciones extraordinarias o de emergencia. Algunas claves que debes tener en cuenta son:

Proteger a los trabajadores

Es fundamental. Sin bienestar físico y mental, tus empleados no podrán continuar con sus tareas en la empresa. Por tanto, asegúrate de mitigar todos los daños que puedan afectar a la plantilla. Como emprendedor o autónomo, puedes: facilitar el teletrabajo, ahorrar costes en tu negocio, etc.

La gestión de las emociones también es indispensable. En los momentos más críticos, lo mejor es abordar la situación con paciencia y sentido común.

Minimizar las pérdidas

Uno de los consejos más habituales a emprendedores es diversificar la inversión. Cuando inviertes todo tu dinero en un único activo, es probable que el negocio salga mal. En caso contrario, las pérdidas serán mínimas.

Ser diferente a la competencia

Diferenciarse de la competencia es otra de las claves. En tiempos de crisis, tienes dos opciones: quedarte donde estás o evolucionar. Por eso, no deberías hacer lo mismo que tus competidores. Siempre y cuando esté más que justificado, atrévete a arriesgar. En ocasiones, reinventarse en tiempos de crisis sí funciona.

Externalizar el negocio al emprender

Por último, tu negocio puede confiar una parte de su actividad a empresas externas. Este plan, llamado outsourcing, suele ser muy recurrente en momentos de crisis. Te ayudará a mejorar los servicios que prestas, a gestionar mejor el tiempo del que dispones, cubrir necesidades temporales o reducir costes.

Estas son algunas de las áreas de tu negocio que puedes externalizar:

  • Mantenimiento de tu web.
  • SEO y SEM.
  • Publicidad y marketing digital.
  • Contabilidad de la empresa.
  • Asesoramiento legal.

En Yoigo Negocios no sólo celebramos tus éxitos, sino que te ayudamos en los momentos más difíciles para tu empresa. Si necesitas más consejos, visita nuestra web o llámanos al 900 622 500.